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Jueves, 17 Octubre 2013 21:00

De ladrones y nombres.

Escrito por  J. Aguinaga
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"El mayor crimen está ahora no en los que matan, sino en los que no matan pero dejan matar."

José Ortega y Gasset, filósofo.

Quizás después de la felicidad sea el bien humano más preciado, pero también el más vilipendiado. La verdad es la base de cualquier sociedad civilizada, pues sin la misma es imposible un reparto equitativo de los bienes para alcanzar un bien común que nos permita realizarnos como individuos.

"Una mentira repetida mil veces se convierte en una verdad".

Joseph Goebbels, criminal de guerra.


Si bien la política mundana, que deberíamos denominar simplemente el gobierno de subsistencia o de lo común suele ser inabarcable para el ciudadano medio, más interesado en ocupar las horas que les deja su infatigable trabajo remunerado en despejar la mente de las facturas hogareñas que en atacarla con nuevas preocupaciones, no es menos cierto que la alta política, aquella que engloba las relaciones entre empresas, multinacionales y estados le es aún más desconocida. Es en estas situaciones cuando el secuestro de la verdad por parte de los gobernantes (una clase mucho más peligrosa y exclusiva que los vilipendiados políticos) se hace notoria para aquel que decida utilizar energías en un frio análisis racional.

"El sistema capitalista no precisa de individuos cultivados, sólo de hombres formados en un terreno ultraespecífico que se ciñan al esquema productivo sin cuestionarlo"

Karl Marx

Poco entenderá el agricultor de determinada zona que se permita importar ciertas cantidades del mismo producto que tanto esfuerzo le cuesta arrancar de la tierra a precios irrisorios. Por supuesto en su concepción del mundo le importa más bien poco que su país pueda vender armas, coches o productos industrializados a cambio de ese trueque. El mundo que conoce no va más allá, desgraciadamente, del límite de su campo. Ese es el hombre que interesa al capital. Sirva también para el obrero de factoría o el albañil y hoy en día para cualquier tipo de profesional que se precie. ¿Es esto causa de desprestigio? Personalmente solo lo consideraría vergonzoso si fueran conscientes de la limitación de juicio, pero solo son culpables de no cambiar esta situación mejorando su educación o a de sus descendientes. Todo gran cambio requiere sacrificio.

"Todos esos oportunistas que se llaman socialistas pueden irse. ¿Son acaso algo más que un desecho que la historia arrojará al cesto de la basura?"

León Trotski, revolucionario y pensador.

Pero tampoco en las distancias cortas mejora el análisis de la cosa pública por parte del nombrado ciudadano. Es este un nombramiento, el de ciudadano, que se adquiere sin esfuerzo, solo por la condición de nacer y alcanzar determinada edad, y que ni siquiera necesita del mínimo esfuerzo para poder cumplir como tal. Por lo tanto, para la mayoría de seres humanos es algo a lo que no le dedican ni la mitad del tiempo que deberían, por lo que suelen delegar sus funciones a alguien en quien confían. Es en estas situaciones cuando un nuevo secuestro de la verdad, esta vez bajo nombres próximos, limita todavía más la libertad de decisión del hombre y a la par, le condena a la decisión de un tercero, no siempre bien intencionado.

Muchos son los ejemplos que esta nuestra sociedad muestra al observador que además de mirar, vea. Sirva como ejemplo el desprestigio que las carreras de letras tienen para la mayoría de la población. Un desprestigio alimentado desde los núcleos de gobernantes y seguido al pie de la letra por sus fieles lacayos. Una muestra más que aparte de tener secuestrada la verdad, sobreviven en la ignorancia de las migas que les ceden sus señores. Pues sin las letras, no sería posible el progreso.

"El arte jamás ha de intentar ser popular. El público es el que ha de intentar ser artista."

Oscar Wilde, escritor, poeta y dramaturgo.

Al fin y al cabo, el arte o las humanidades no fabrican productos con los que mercadear, solo hombres libres. Y un hombre libre, no tiene precio.

"No soy un libertador. Los libertadores no existen. Son los pueblos quienes se liberan a sí mismos."

Ernesto “Che” Guevara, revolucionario (cita atribuida).

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