Error
  • Error de carga de datos de alimentación
  • Error de carga de datos de alimentación
Martes, 24 Mayo 2016 19:26

SPQR

Escrito por  J. Aguinaga
Valora este artículo
(0 votos)

Por el Senado y el Pueblo de Roma. Por el senado y el pueblo. Esta afirmación gana enteros ante el nuevo panorama de sociedad española, con una inminente repetición de las elecciones.

Si una institución es obsoleta, mal planificada, desconocida y aún más, totalmente ignorada por la ciudadanía, esa es el Senado. Reformas hubo, y más aún se han anunciado, pero lo cierto es que la conocida como cámara alta del reino no ocupa ningún alto puesto en el ranking de preocupaciones de la ciudadanía. Y eso es un grave error.

Mientras los focos de los medios, controlados por el capital y la cuenta de ventas de diversos consejos de administración, prestaban toda su atención al cortejo entre distintos partidos políticos por aunar mayorías y hacerse con la silla presidencial del consejo de ministros, poca gente planteaba el mismo tipo de atenciones al senado. ¿Quizás porque era innecesario? El Partido Popular, con sus casos aislados, mantenía una cómoda mayoría absoluta en la cámara alta, que hacía imposible cualquier pacto para desbancar al PP de tan privilegiada situación. A nadie le preocupaba. O eran ignorantes, o callaban interesadamente.

¿Es importante el tantas veces llamado cementerio de elefantes? Lo cierto es que en un sistema bicameral, como lo es la democracia de 1978, cualquier ley debe ser aprobada por ambas cámaras para entrar en ejecución. Eso mismo significa que una cómoda mayoría como la que mantiene el PP en el senado imposibilitaba aprobar cualquier legislación que les incomodara. Dicho de otra forma, poco importaba que Sánchez e Iglesias llegarán a un acuerdo con el apoyo de quien fuera, y tuvieran una mayoría amplia en el Congreso de los diputados, no podría aprobar ninguna ley que entrará en vigor y no le gustara al PP. necesitan de su aprobación en el Senado. Una aprobación que presuponemos, no darían para deshacer gran parte de sus medidas de la anterior legislatura, donde aplicaron el rodillo.

Lo mejor para propiciar un cambio real, uno que no fuera maquillado por grandes titulares, es una repetición de elecciones. Una repetición donde la batalla no solo se libre en el congreso, sino también en el Senado. Si hay una mayoría de cambio real en este país, debe ganar ambas elecciones. En otro caso, si se repite un escenario calcado, los cambios serán sólo un brindis al sol, y las posibilidades de triunfo, escasas. El Senado es vital para un cambio.

Hoy más que nunca, la batalla del pueblo está también en el Senado.

Deja un comentario

Noticias económicas

Noticias Conciertos