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Lunes, 13 Noviembre 2017 19:23

Revisionismo y estupidez.

Escrito por  J. Aguinaga
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221bn

Quede por contado que la historia es una ciencia viva, que debe someter sus paradigmas a continuas revisiones a medida que avanzan los descubrimientos que cambien las teorías. Esto es así y no podría ser de otra forma en una ciencia que se ocupa del pasado de la humanidad.

 

 

Asistimos no obstante a un continuo revisionismo, alentado por ciertos posicionamientos ideológicos, que alejados de la realidad histórica, hacen lecturas interesadas de los hechos pasados, con el fin de justificar sus presentes y futuras medidas. Esto en el mejor de los casos, puesto que, en el extremo de este posicionamiento encontramos la búsqueda de aquello políticamente correcto. Un movimiento alentado por posiciones de una mal entendida izquierda.

En el primero de los casos nos encontramos con absurdas teorías que defienden la “catalanidad” de personajes de diversos orígenes como Cervantes o Colón, entre otras figuras. Por no quedarnos solo en el fácil ejemplo catalán, no estamos ajenos a publicaciones de todo tipo que lejos de utilizar el correcto espacio geográfico para referirse a hechos pasados, utilizan el moderno concepto de geografía política, encontrando emperadores romanos españoles, fenicios de Málaga, Iberos tan valencianos como la paella o celtas (ese gran cajón de sastre de la antigüedad) gallegos, asturianos o vascos. Un disparate desde el punto de vista temporal e histórico. Este posicionamiento absurdo e históricamente difícil de demostrar, solo sirve para dignificar determinado posicionamiento ideológico y, normalmente, nacionalismo.

Por el contrario, el otro tipo de revisionismo histórico, el que busca contentar a todos, defendido por una mal entendida posición de izquierdas o progresista normalmente, no entiende que, por ejemplo, los grandes Imperios de la historia se han creado, como ahora, a sangre y fuego. Y que los principios morales que pretendemos imponer al resto de la humanidad, esos derechos humanos “occidentales” por si no lo recuerdan, no han surgido hasta bien entrado el siglo XX. Calificar la conquista de América o a Colón de genocida, y no hacerlo del Imperio Romano, de los visigodos, de los ingleses (que tan bien venden leyendas negras ajenas ocultando las propias), de los franceses o de la Reconquista castellana o las cruzadas. Incluso el Imperio de Alejandro Magno se forjó a sangre y fuego. Obviar que no podemos emitir juicios morales modernos sobre actuaciones descontextualizadas solo deja dos posibilidades: estupidez o maldad en sus afirmaciones.

Por supuesto que el Imperio Español se forjó a sangre y fuego, como el Mexica, el Azteca o el Inca, ¿o qué se pensaban? Las conferencias de paz son un invento demasiado moderno.

Un último apunte, de todas las expansiones territoriales imperialistas de la historia, ¿saben cuál fue la menos cruenta? La conquista islámica de la Península Ibérica. Nada que ver con los Reyes Católicos y sus expulsiones. Pero eso no se estudia en los colegios.

 

Modificado por última vez en Martes, 14 Noviembre 2017 14:32

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