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Sábado, 19 Enero 2013 10:50

FIGURAS (2): LOS ROMÁNTICOS

Escrito por  Javier Méndez-Vigo
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Ya Jean Jacque Rousseau al comienzo de la segunda parte de su Discurso sobre la desigualdad nos dice que “el primer día en que alguien cercó la tierra y dijo esto es mío apareció la desigualdad social”. Rousseau critica el capitalismo por lo que supone de alienación del ser humano; pero mira hacia atrás ya que la propiedad privada que critica es la del capitalismo y propugna la propiedad pequeño burguesa. De ahí que se le defina como el primer romántico.

Sin embargo, existe otro tipo de “romanticismo” que mira hacia el futuro e intenta construir otro tipo de sociedad. Los mismos revolucionarios como T. Paine o Robespièrre antepusieron la dignidad humana frente al mercantilismo y la alienación capitalista. Así Robespièrre al criticar la sociedad que comenzaba a nacer nos dice: ¿Cuál es el primer fin de la sociedad? Mantener los derechos imprescriptibles del hombre. ¿Cuál es el primero de esos derechos? El de existir. La primera ley social es, pues, la que asegura a todos los miembros de la sociedad los medios de existir; todas las demás se subordinan a ésta…” El derecho a la existencia es un derecho inalienable y al que se supedita el derecho a la propiedad. El Thermidor acabaría con dicho derecho y se inclinaría por el liberalismo económico.

Cuando Marx y Engels llegan a París abandonan la filosofía idealista alemana y se enfrasca en la realidad de las  “clases peligrosas” de los “miserables” de los barrios obreros. Es la época que proviene del fracaso de la revolución de 1830 (también relatada por Victor Hugo, en una de las obras cumbres del romanticismo). Miserables que todavía todavía son una clase en sí y no han adquirido la conciencia política de la clase para sí.

Es el tiempo de los socialistas utópicos. De romanticismo de Fourier y de la fundación del anarquismo por parte de Proudhon que construyen utopías. Es también el nacimiento de las primeras asociaciones obreras como la Fraternal Democrats cuyo presidente escribe en 1846: “La causa de los pueblos de todos los países es la misma […] Los hombres que crean todas las necesidades, conforts y lujos son mantenidos en la miseria. Trabajadores de todos los países, ¿vuestras quejas, vuestros sufrimientos no son los mismos? […] Se puede diferir sobre los medios y las circunstancias pero la finalidad- la emancipación de la humanidad- debe ser nuestro fin último

Una nueva clase social va adquiriendo conciencia. La Liga de los Justos se transfoma en la Liga Comunista (con la que colaboran Marx y Engels). Ante el fracaso de su alianza con la burguesía en la Revolución de 1830 el proletariado (tanto la fracción anarquista como la marxista) constituye lo que históricamente se conoce como la I Internacional (la Asociación Internacional de los Trabajadores) que prepara la Revolución de 1848 y que continuaría existiendo hasta la derrota de la Comuna de París (primer gobierno proletario) en 1871. Ya en su programa nos dice: “El principio de la Sociedad es propagar los principios de la Revolución social […]Negación absoluta de toda autoridad ,liberación del proletariado. El gobierno social no puede ni debe ser más que una administración nombrada por el pueblo, sometida a su control y revocable por él. No demandamos la ayuda a la burguesía para cumplir la Revolución social y estamos persuadidos de que si la demandamos, no la obtendríamos”.

La AIT siembra el terreno para la Revolución de 1848. Revolución donde se entrecruzan el problema nacional y la revolución social. Es la Primavera de los pueblos tanto en Europa como en las colonias. El romántico deviene internacionalista y aparecen los estándares de la revuelta en todos los imperios, incluido el español. No es por azar que la última insurrección nacionalista ocurra en Cuba a finales del siglo XIX. Tampoco es por azar que la primera revolución triunfante de los esclavos negros ocurra en la Isla de Haití (que posteriormente fuera masacrada por el imperialismo francés, y de la excelente película de G. Pontecorvo, Queimada es un fiel reflejo).

Si esto fue posible se debió a que esta primera mundialización permitió un gran desarrollo de las redes internacionalistas. Y esto gracias al progreso que a su vez conlleva la industrialiszación, como lo fue el desarrollo de la nueva red de telégrafo gracias a la instalación de cables transatlánticos.

Estos nuevos dirigentes, como el indio Isabelo de los Reyes hablan de una nueva ciencia y de una nueva cultura. Frente a la cultura de la Metrópoli (española) presentan el folklore filipino recuperando la tradición frente al otro que ha invadido la cotidianidad. ¿Por qué recuperar el folclore?: para despertar a su nación, para reconquistarla y para liberarla. El folclore se convierte en un arma fundamental para los movimientos nacionalistas.

Bibliografía:

Benedict Anderson, Les bannières de la révolte. Editions La Decouverte. Paris  2009

Antoni Domènech, El eclipse de la fraternidad. Crítica. Barcelona 2004

Mathieu Léonard, L’émancipation des travailleurs. La fabrique editions. Paris 2011

Modificado por última vez en Sábado, 19 Enero 2013 23:18

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