Error
  • Error de carga de datos de alimentación
  • Error de carga de datos de alimentación
Miércoles, 19 Febrero 2014 17:18

SALIDA CAPITALISTA DEL TUNEL

Escrito por  Javier Méndez-Vigo Hernández
Valora este artículo
(3 votos)

javiTodos los datos inciden sobre lo mismo: ¡estamos saliendo de la crisis! Y parece ser que hay certeza, pero resulta que es la macroeconomía y que por el camino van quedando demasiados cadáveres.

En particular  toda una clase social que ha retrocedido cuarenta años tanto a nivel económico como a nivel de derechos sociales. Desde la economía crítica  todo lo que está sucediendo a nivel del capitalismo global tiene una terminología que el pensador David Harvey denomina la acumulación por desposesión y que podemos sintetizar diciendo que “la acumulación por desposesión es un proceso actualmente en marcha que procede en ondas irregulares en función de la fuerza relativa del capital respecto al trabajo, y depende de múltiples procesos íntimamente interrelacionados entre sí” [Sandra Ezquerra 2012]

Entre ellos podemos encontrarnos con el hecho de que los ingresos de las clases más desfavorecidas disminuyen, mientras que la riqueza de los más privilegiados aumenta. La brecha aumenta y de nuevo se vuelve a producir el proceso de “desaparición” de la clase media se profundiza con lo que, como bien decía León Trotsky (en sus Escritos sobre el fascismo), supone caldo de cultivo para la aparición del fascismo.

La ruptura del pacto social o keynesiano de postguerra ha supuesto una redefinición de las relaciones de clase. Primero había que derrotar ideológicamente al proletariado (o como decía Gramsci conseguir la hegemonía cultural). La burguesía ha buscado dicho triunfo mediante ideologías como “el fin de la historia” (teoría que sale desde las entrañas del Pentágono), o como la ideología del “fin del trabajo” que ha sentado las bases para lanzar un torpedo a la línea de flotación de los derechos sociales del proletariado. Ya que esto último sirvió para que desapareciera de la trinchera de la izquierda una de su reivindicaciones fundamentales (la reducción del tiempo de trabajo). Dicha derrota ideológica era necesario para introducir la liquidez, para introducir la flexibilidad y, por último, para quebrar al proletariado al crear una nueva figura: la del precariado, la del trabajador  pobre. Lo que algunos ya consideran como el proletariado del siglo XXI.

La  flexibilización del mercado laboral se realiza con el retroceso en derechos y con un ataque frontal al sindicalismo de clase. Es verdad que las direcciones sindicales tienen parte de culpa, entre otras cosas (siguiendo los escritos de Trotsky) ya que en el capitalismo tardío de los 80 o en el capitalismo senil actual han entrado a formar parte del engranaje capitalista lo que les lleva a aceptar las reglas de juego de dicho capitalismo que se cimentan en la corrupción. Si se aceptan las tesis ideológicas de que no existe los “grandes relatos” y que lo único que deben quedar los “post” para arribar al  pensamiento débil. Pensamiento que desarma al proletariado y deja paso a las “terceras vías” y al único Gran Relato que queda: la Barbarie capitalista.

Modificado por última vez en Domingo, 23 Febrero 2014 18:47

Deja un comentario

Noticias económicas

Noticias Conciertos