Error
  • Error de carga de datos de alimentación
  • Error de carga de datos de alimentación
Viernes, 10 Octubre 2014 16:18

APUNTES SOBRE EL SOCIAL-LIBERALISMO

Escrito por  Javier Méndez-Vigo
Valora este artículo
(0 votos)

javi

En la década de los 70 del siglo pasado en una “ponencia de política Sindical del PSOE se decía: “El PSOE, cuya aspiración es la conquista del poder político y económico por la clase trabajadora y la transformación revolucionaria de la sociedad capitalista en sociedad socialista…”. Por la misma época las JJSS celebra su VI Congreso en Lisboa (1975) con el aire de la recién victoriosa revolución de los claveles. En dicho Congreso la JJSS aprueban un programa anticapitalista. Al año siguiente suceden la lucha y Gran Huelga de Vitoria, en la que las JJSS, junto a la UGT y diversas organizaciones intervinieron. Pero la dirección del PSOE ya comenzaba a cambiar. De hecho, después el núcleo duro del PSOE  modificó dicha ponencia y prepara el asalto para cambiar la dirección (después de expulsar a la anterior dirección), el futuro SG sería un tal Txiqui Benegas. Además años más tarde serían expulsadas toda la UGT de Álava. Ahí comenzaba el giro a la derecha y la subida de lo que en la historia conocemos como el felipismo.

Era el giro hacia el centro, y a la búsqueda de la clase media. En última instancia el abandono de los “principios socialistas”. Esto comenzaría con el abandono del marxismo y con la  “amenaza” de no volver por parte de Felipe González. Amenaza que volvería a utilizar muchos años más tarde para incitar en las base el voto afirmativo de nuestra entrada en la OTAN.

En esta breve nota (que no es más que una introducción a un amplio artículo) quiero recordar que cuando el PSOE realiza este giro en Europa (a finales de los 70) triunfa por primera vez otro tipo de ideología. En 1979, por primera vez entraría en el gobierno M. Thatcher. El neolilberalismo aparece después de una derrota del movimiento obrero: la huelga de los mineros. Con dos objetivos: acabar con los sindicatos y rebajar las condiciones laborales y salariales de los obreros.

Por su parte, el PSOE ganaría las elecciones en 1982. El problema consistió en que toda la política industrial se vio supeditada por la crisis y por el hecho de que había que llevar a cabo un plan de estabilización (lo que hoy conocemos como ajuste), para lo cual el felipismo utilizo al superministro M. Boyer, que lo primero que hizo fue la  “nacionalización de pérdidas” una política claramente burguesa, que sirve para salvar la propiedad privada.

Al mismo tiempo el felipismo necesitaba llevar a cabo una de las perspectivas de la economía: la integración en Europa. Pero en aquella crisis (1980-1982, y 1984-86) se estaba produciendo una “división internacional del trabajo”. Y en dicha división los países del Sur de Europa (como hoy) llevaban las de perder. Hubo una exigencia fundamental por parte del Norte para España: la desindustrialización de España y en particular el cierre de AHM; por la sencilla razón de que en el Mediterráneo sólo había de haber una industria, y lo que no iban a hacer es cerrar la industria francesa.

Aquí comienzan a sentarse las bases de lo que se conoce por el social-liberalismo. El felipismo fue asumiendo cada vez más y más a fondo los presupuestos de esa nueva ideología. Fue muy sintomático que uno de los mayores “pacificistas” de aquella dirección acabara siendo presidente de la OTAN en la época de la desarticulación de Yugoslavia y de la aparición de la barbarie que ya creíamos desaparecida.

Luego vendría la Tercera Vía  de Tony Blair asumida por la dirección del PSOE que comienza a hablar de “individualismo” y de “meritocracia”, con lo que nos olvidamos de la solidaridad.

Solo un dirigente socialdemócrata como OlofPame se había enfrentado a este giro y vio claramente como la nueva ideología (burguesa) se adentraba en la socialdemocracia europea. Una socialdemocracia que huye en retirada cuando no abraza el capitalismo.

Ya Olof Palme definió el socialiberalismo como el neoliberalismo defendido dentro de los partidos socialdemócratas. El mismo Olof entendía que el neoliberalismo es la consecuencia de la derrota total de la socialdemocracia en la batalla ideológica (era la época en que Felipe González defendía que prefería morir en Nueva York que vivir en Moscú). Los dirigentes socialdemócratas abandonaron la ideología socialista, ya no buscan un capitalismo con rostro humano y pasan a defender el neoliberalismo…

Deja un comentario

Noticias económicas

Noticias Conciertos