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Miércoles, 29 Junio 2016 16:40

Molestias y mal gusto: un ejemplo de estupidez humana.

Escrito por  VJMonC
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La sociedad tiene derecho a divertirse. Forma parte del sustrato del actual mundo capitalista, donde el esclavo asalariado compensa los abusos y la falta de libertad con una falsa sensación de alegría, llamada fiesta por la mayoría. En realidad, con dichas celebraciones lo que más se propicia es desconectar de la realidad, bien sea mediante actividades, o mediante sustancias (legales o no).

No obstante, el mismo sentido de fiesta se ha ridiculizado al convertirse en el eje central no solo de campañas políticas, de ayuntamientos (que gastan una buena parte de su maltrecha economía en festejos) o de la vida de las personas. Es tan habitual asistir o presenciar una “fiesta”, que se ha perdido lo especial del término. Se ha simplificado a tal punto el festejar, se ha colectivizado hasta cierto punto las consecuencias (casi siempre desagradables) de dichos festejos que se ha convertido en algo aburrido, cuando no molesto en muchos casos.

Recientemente diferentes ayuntamientos empiezan a legislar uno de los movimientos de celebración que más molestias ocasiona al vecino ajeno a la celebración: la despedida de soltero. Causan molestias y generalmente, espectáculos visuales deplorables.

También en nuestra localidad han empezado a abundar las despedidas de soltero. Al unísono, los desfiles de gente que celebra en colectivo cumplir años también han empezado a ocupar las calles los sábados (generalmente lo realizan en sábado). No entraremos en este post a analizar lo absurdo que puede parecer celebrar junto a desconocidos (en el mejor de los casos) haber nacido un mismo año... cada año. O ni siquiera lo estúpido que es despedirse con tonterías de una clasificación social (la soltería) que se abandona voluntariamente y con alegría (hay otro festejo llamado boda).

Sí me gustaría denunciar en este post la extravagancia extrema y la molestia que causan dichos pasacalles (bien sean despedidas o celebraciones) en el vecino ajeno. No solo son los cohetes que lanzan (¿no se necesitaría un permiso, para disparar pirotecnia en fechas no señaladas?) sino las charangas y su ruido ensordecedor (calificar eso de música sería un crimen de lesa humanidad, en el mejor de los casos). Ojo que no estamos contra las charangas, que tienen su lugar, ni contra el lanzamiento de cohetes, pero sí reclamamos un uso racional del mismo. La libertad no es libertinaje, ni mucho menos esta libertad está por encima del respeto y el civismo. No solo por las personas, que sufren dichas molestias. Mascotas atemorizadas por cohetes y charangas, que sufren estrés y miedo por algo que no comprenden y no tiene lógica (ni siquiera lógica animal).

¿Tanto costaría organizar un recorrido, un horario o una normativa de lanzamiento de cohetes en lugar de disparar al estilo del salvaje oeste? ¿Sería posible reservar charangas a un horario determinado, o a una serie de días determinados, que no entorpezcan descansos, estudios o cualquier otra actividad? Un poco de sacrificio por parte de todos, que no desaparezcan dichas actividades, pero sí sean menos molestas y no el salvaje oeste actual... quizás es pedir demasiado.

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