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Viernes, 10 Octubre 2014 16:47

El Palau (3). Proceso inquisitorial contra Sancho de Cardona Ruíz de Liori

Escrito por  José Francisco Blasco Cobeño
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Entre 1535 y 1541 se abre un pleito entre Sancho de Cardona y los acreedores de las baronías de la casa de Cardona. Sancho se ve impotente para hacer frente a las deudas de sus padres, por lo que los acreedores han intentado cobrarlos, embargando las propiedades de sus vasallos.1

Sancho de Cardona hombre culto, refinado, de gran liberalidad, no soportaba la hipocresía de la burguesía y del clero valenciano, ni tampoco a las persecuciones que sufrían los moriscos por parte de la Inquisición. En 1542 se opuso a la asistencia obligada a misa y al bautizo forzoso de los moriscos de dos de sus alquerías en el Valle de Alcalá, enfrentándose al párroco de dicho lugar, aconsejando además a sus vasallos “que en lo exterior fingiesen cristiandad, y en lo interior fuesen moros”,además autorizó a los moriscos de Betxí a tener un lugar de culto y hacer la zalá.2

Sancho de Cardona eligió bien a su esposa, tanto en categoría social como económica. Los capítulos matrimoniales se firmaron por poderes en Barcelona el 3 de septiembre de 1543; los poderes de María de Colón fueron firmados en Sevilla el 9 de agosto del mismo año. La dote fue de doce “cuentos”3 de maravedís, equivalentes a 32.000 ducados o 672.000 sueldos valencianos, que aportó de la forma siguiente:

- 8 “cuentos” de propiedad en un “juro”4 que le otorgó el emperador, a 8.000 por mil, como es costumbre en Castilla, o sea, a un “cuento” de renta anual.

- 3 “cuentos” que le ha de dar su hermano Luis Colón, por dote de la herencia de su padre Diego, de los bienes de las indias. Se tenían que pagar en 4 años a 2.000 ducados por año, comenzando el 11 de enero de 1546.

- Un “cuento” en oro, joyas y otros aderezos.

Como era la costumbre en el caso de esposas vírgenes el marido aportaba un aumento o “crece”, que en esta ocasión suma la cantidad de 6.000 ducados. Esta suma se garantizaba con todos los bienes de Sancho de Cardona, en especial sobre las villas de Betxí y Ondara, y deberá ser tomada por María de Colón en los casos previstos por la ley, como en el supuesto de quedarse viuda.5

Por el casamiento en 1544 de Sancho de Cardona, I marqués de Guadalest, con María de Colón y Toledo, duquesa de Veragua y nieta de Cristóbal Colón, a Betxí le cupo el honor de tener a los descendientes de Cristóbal Colón, como señores de su baronía, durante el siglo XVI. De este matrimonio nacieron tres hijos: Cristóbal en memoria de Cristóbal Colón, con cuyo nombre y apellidos solía titularse también en algunos documentos, Luis que fue señor del Alcudia y dejó en su testamento mil libras para la fábrica de la iglesia, cuya cantidad no pudo cobrarse nunca, y murió sin descendencia, y María que vino a suceder a su hermano mayor y que fue también Almiranteza de Aragón, duquesa de Veragua y marquesa de Guadalest.

Los Cardona señores de Betxí, establecieron alrededor del castillo sus establecimientos: la carnicería morisca (estaba en la esquina de la plaza Mayor con la calle mosén Manuel Belaire), la tienda, la taberna, el hostal, la bodega y el horno del señor, será aquí donde se hará el mercado semanal cada miércoles. En la plaza Mayor, llamada Enmig de la Vila, también estarán situados la casa de la villa, casa de la cort y la prisión.

Otro ejemplo de las dificultades económicas por las que pasa Sancho de Cardona lo encontramos en 1548 cuando los acreedores de sus abuelos paternos y de sus padres pretenden cobrar de Sancho de Cardona, como heredero de éstos, las deudas que contrajeron aquellos. De nuevo, los acreedores intentan resarcirse de los impagos ejecutando los bienes de los habitantes de los valles de Guadalest, Confrides, Seta y Travadell y de las villas de Gorga, Betxí y Ondara. Sancho de Cardona plantea que es heredero a beneficio de inventario y que él no tiene ningún bien de sus padres, que todos los gastó en los pedidos testamentarios, que lo único que tiene son los bienes vinculados. Afirma que incluso las casas que heredó se vendieron para pagar las deudas de la herencia y demás bienes fueron muy escasos, pese a lo cual pagó a varios acreedores entre 18 y 20.000 ducados. Afirma que los acreedores de sus padres y abuelos son muchos y que las deudas suman una renta anual de 80.000 sueldos (unos 4.000 ducados) y, además, hay pensiones atrasadas por más de 50.000 ducados. Con estas cantidades está claro que los habitantes de estas poblaciones no pueden hacer frente a los pagos, además de satisfacer los frutos del señor.6

Sancho de Cardona, gastó toda su fortuna en el servicio del emperador y en fiestas de sociedad a las que iba acompañado por su esposa o por otras señoras a las que él cortejaba, tuvo un romance con una joven noble valenciana, Mariana Ponce, del que tuvo unos hijos ilegítimos, y ya viejo un galanteo con la cuñada de la anterior, Rafaela de Castellví, lo que ocasionó el furor de su esposo Martín Ponce, Abogado Fiscal de la ciudad y Reino de Valencia. Endeudado con varios banqueros y prestamistas descendientes de judíos conversos, tuvo algún problema que otro con el deseo de quedarse con el dinero proveniente del diezmo7 de algunas de sus fincas.8

María de Colón y Toledo nació en 1511 en la Casa del Cordón en Santo Domingo, en la isla La Española (República Dominicana), hizo el testamento el 7 de febrero de 1560 y se publicó después de su muerte el 8 de agosto de 1564.9

En 1568 Sancho de Cardona, junto a su hijo Cristóbal, debían a Francisco de Aragón y a su esposa Ángela Cárdenas y de Velasco, duques de Segorbe, la cantidad de 3.382 libras 6 sueldos y 8 dineros. Para poder pagarlas les cedieron los derechos que aquellos tenían sobre las baronías de Betxí, Guadalest y Confrides entre los años 1569 y 1571, aunque la recaudación de las rentas de estos lugares había sido cedida por contratos a arrendadores, colectores y procuradores, conculcando entonces, los derechos de estos últimos sobre las mismas.10Este puede ser el motivo por el que no se terminasen la parte superior del claustro, el patio interior y los cuatro torreones.

Sancho de Cardona, a pesar de ser uno de los nobles más significativos de la Corona de Aragón, fue procesado por la Inquisición. El proceso inquisitorial contra Sancho de Cardona, Almirante de Aragón, se encuentra en el Archivo Histórico Nacional de España.

En 1540 los inquisidores comenzaron sus investigaciones, pero no será hasta 1569 cuando el proceso se lleve a cabo. El 12 de marzo de 1570 se celebró el auto de fe en Valencia,11 fue acusado de dar permiso a sus vasallos moriscos para reconstruir una mezquita derribada en sus tierras, en Adzaneta, en el Valle de Guadalest.12 Hay varios testimonios sobre esta mezquita en el proceso contra don Sancho; la mayoría son de 1563, cuando la mezquita reconstruida fue derribada por segunda vez: “havia catorze / o quinze anos [es decir, hacía 1550] que viviendo alli. El almirante Don sancho de cardona señor de la dicha valle [Guadalest] y lugar y segun le dixo / a este testigo hernando de orduña ques collector del dicho almirante en la dicha valle y que havia preguntado q[ue] cosa era aquello por la mezquita y los moriscos le Respondieron que era mezquita y el almirante dixo q[ue] porque la tenian / ansi y que los moriscos havian respondido q[ue] no osavan adoballa y que El dicho almirante les dixo q[ue] la adobasen y q[ue] podria ser yglesia / en algun tiempo y este declarante la vio despues toda Reedificada y cubierta y con vnos portales q[ue] son porchadas para quando llueve Recogerse la gente y hecha mezquita con vnas pilas grandes para lauarse y hazer la / cala y vio El testigo que venian alli diversissimas / gentes en gran muchedumbre de diuersas partes deste Reyno y de fuera del como son de aragon de castilla granada y de areualo y venian las mugeres a pie descalco y esto en los meses de setiembre y mayo y alli hazian sus serimonias de moros y se ha continuado esto hasta aora del dia de quaresma primero [de 1563] que la derribaron por que lo mando su M[ajest]ad y questos moros dezian que havia / alli enterrado vn moro santco y que cree quel dicho almirante lo / sabia y lo consentia por ser en su tierra y por que lo sabia todo el Reyno y era publico y notorio (testimonio de mossen Antoni Joan Amat, Rector de la Vall de Seta, 9 de julio de 1563)”.13

Proceso inquisitorial contra Sancho de Cardona

Extracto del proceso instruido por el Promotor fiscal del Santo Oficio de la Inquisición de Valencia contra D. Sancho de Cardona, Almirante de Aragón, vecino de Valencia.

Este notable proceso comienza por un traslado de probanza antigua que había en el Santo Oficio contra el Almirante de Aragón don Sancho de Cardona. El primer testigo fue Luis Manresa, quien en 14 de agosto de 1540, ya afirma que D. Juan de Cardona, hermano del Almirante, le habló para que se retractase de lo que había declarado, y que así lo hizo, “En veinte y siete de marzo de 1542 fue traído de la cárcel y volvió a declarar. Los señores del Consejo opinaron en 9 de septiembre de 1540 que debía sobreseerse, y en otra carta de 25 de noviembre dijeron: vimos la deposición de D. Fernando de Hijar y del arcediano Miedes sobre lo que paso en el ayuntamiento de los estados y de lo que ella resulta contra el almirante y sera bien que se junte esto y lo que dice Manresa y se guarde todo para su tiempo como esta dicho y téngase cuidado de recoger y acumular todas las informaciones que oviese sobresto contra cualquier personas para que se proceda contra ellas a su tiempo y si el arcediano Miedes o el almirante o otra persona ha dicho que vos el doctor Ortiz hicistes información en este consejo por donde se proveen aca cosas contra nuestro collega esto es muy falso y no pasa tal cosa y por eso no ay necesidad que aya semejantes sospechas.

Miguel de Miedes, archidiacono, negó haber dicho cosa alguna del inquisidor Juan González refiriendo lo que de él había dicho el almirante, González fue el que instruyo la información.

Miguel Çaragoza declaró en 6 de marzo de 1542 que era rector de la Vall de Alcala de los nuevos convertidos de seis años a esta parte y que junto a dicha Vall de Alcala están dos alquerías que son del almirante y en tiempo que eran moros los habitadores dellas venían a hacer la çala a la mezquita de dicha Vall de Alcala y luego que este testigo fue rector procuraba que viniesen a misa como los otros de la dicha Vall de Alcala y que bautizasen las criaturas y que como este testigo los apretaba para baptizar recurrieron al almirante pidiéndole por merced que hablase al vicario general que fuese a misa y a bautizar a la Vall de Seta que esta una gruesa legua de las dichas alquerías adonde no reside capellán ni se bautizan ni oyen misa ni sean bautizado de la conversión acá. Esto lo sabía porque un notario de Penaguila que se dice tal Fenollar y es bayle le notificó un mandato del vicario general que tenía en su poder y le manda que no se entrometiese en las dichas dos alquerías y de algunos años a esta parte han nacido algunas criaturas y sabe que no se han bautizado y queriéndose informar de los moriscos de la Vall de Seta le han dicho que no entra capellán en la dicha Valle ni bautizan. Añadió que todos los convertidos de este reyno y tagarinos y alarabes que se pasan en Argel e los mas vienen primero a la Vall de Seta a D. Rodrigo de Beamont, procurador de la dicha Valle de Seta y Guadalest, a guiarse y el dicho D. Rodrigo los guía y ansi guiados vienen a la dicha Valle y de alli se pasan a Palop adonde los guía D. Gaspar Sans y de Palop se embarcan. Esto lo sabia por vivir en la Vall de Alcala por donde an de pasar a las dichas valles de Seta y Guadalest y Palop de los cinco años que ha que reside en la dicha Valle de Alcalá a visto ir por ella a las dichas Valles de Seta y Guadalest mas de mil almas y venir gente de las dichas valles de Seta y Guadalest a Planes para acompañar a unos moriscos de la alqueria que se dice Margalida de la Vall de Planes y los visto este testigo ir a Planes y volver con la gente de la dicha alquería con sus ballestas y arcabuces y había visto un guiatge (pasaporte) firmado de su mano D. Rodrigo de Beamont en poder de un morisco de la huerta de Oliva que se paso a Argel y que todos los moriscos cablan en esto dicen ques publica voz y fama en aquella tierra que los que se pasan van guiados por el dicho don Rodrigo de Beamont y por D. Gaspar Sans y que luego que hay fustas en una noche se sabe hasta Segorbe según ha dicho decir a los mismos moriscos porque dicen que las fustas hacen fuego en la mar de noche y aquel fuego responde a una montaña de Guadalest que se dice Aytana y que aquella montaña hace otro fuego el cual responde a otra montaña que esta entre Seta y Planes y de aquella montaña a otras hasta Segorbe. El guiatge decía así “Yo D. Rodrigo de Beamont procurador general de las Valles de Seta y Guadalest por el almirante mi señor guio a vos tal y a les personas que vuestra muger y hijos y ropa en las dichas Valles de Seta y Guadalest para que vengaís a vivir en ellas...” y que ansi se van y están allí hasta que ven oportunidad de fustas para poderse pasar y así se pasan de cada día que no queda ninguno a venir en ellas. Y termino diciendo que por estos guiatges se pagaban uno, dos o tres ducados según quien es. Este testigo dijo ser presbítero del lugar de Alcalá.

En 17 de julio de 1544 declaro Fr Bartolome de los Angeles, predicador de S.M. Comisario e intérprete de los nuevamente convertidos que llegando a Gorga, tierra del almirante de Cardona, a bautizar y visitar los moriscos hablo con D. Rodrigo de Beamont dándole a entender que iba a bautizar en la dicha tierra y enviaron a Millena a los moriscos avisándole como iba este testigo a bautizar y predicar; y yendo en compañía de un hijo de D. Rodrigo llamado D. Pedro le digeron que estaban muy escandalizados y alterados de su ida y después de mostrarles las provisiones que trahía le dixeron que querían venir al almirante y el testigo envió su compañero para dar cuenta al Obispo de Segovia. Con el almirante paso que estando en un lugar de Concentaina que se llama el muro [Muro] vino un Fenollar, criado del almirante, el cual le indico que venia a impedir que fuera a bautizar y predicar y preguntándole por que le dixo: porque piensan que no habéis de hacer sino bautizarlos y degollarlos y si agora los bautizaís todos se nos pasaran allende y el almirante mi señor perderá su renta y S.M. perderá un gran vasallo y cuando aya menester cincuenta de caballo y otros tanto de pie S.M., mi amo se los dará. El testigo le dijo que se había de hacer aunque todo el mundo se undiese y así se despidió para ir a predicar a un lugar del condado. Mosen Alonso le dio cuenta de su entrevista con el Obispo muy escandalizado y preguntando Miguel Fenollar porque no iban a bautizar a Polop se fueron allá y en el camino se pararon con un morisco de aquella tierra, el qual se mostró conforme en ser bautizado y así fueron y bautizaron todos los lugares de la marina y lo mas peligroso y volvieron fasta donde vino. Fenollar dijo al testigo: ya señor hemos bautizado y pidiéndole el padrón de los bautizados y lo miró y lo tomó consigo y entro por la Valle y hallo por bautizar que se habían dejado ciento y ochenta y acompañole D. Pedro de Beamont y le dijo este ha dicho que ya no habiades de entrar acá y porque no entrasedes les ha hecho pagar dos mil y ochocientos ducados y les dijo escusándose ellos de pagar “paga paga pese à tal, pues que os he hechado de aquí al fraile que no tenéis otra Inquisición ni otro fraile ni otro almirante sino ami para libraros y que viváis como quisieredes” y este testigo en el primer sermón que hizo que fue en Millena les dijo un domingo en la tarde: “aquí os ha dicho Miguel Fenollar que yo no había de venir ni osaría entrar. Pues veysme aquí donde vengo con el favor de Dios y decilde que me venga a impedir que no tengo temor del ni al almirante ni a persona del mundo sino solamente a Dios y si el emperador mandase que no lo hiziese no dejaría de hacerlos. Aquella noche se quedó a dormir en el lugar de Seta y dijo el dicho D. Pedro: “hasta aquí a dormido el diablo en la cama y agora duerme el ángel”, y que le dijo porque dormía allí el dicho Fenollar y después durmió en ella este testigo.

La anterior declaración la confirmó su criado Juan de Miranda de 19 años.

Gabriel Muñoz aseguró en 13 de marzo de 1563, como criado que había sido del almirante de Aragón que este no se confesaba de veinte años acá y cuando venía el tiempo de la semana santa se iba a un lugar suyo que se dice Bechi y luego volvía la víspera de Pascua.

Miguel Juan Torres declaro que en la Vall de Guadalest y en los otros valles de por allí todos los nuevos conversos de moros viven como moros y que tenían una mezquita en un lugar de la Vall de Guadalest, que se dice Adzaneta, adonde iban a hacer sus ceremonias y otras devociones como moros.

Mosen Antonio Juan Aznar, clérigo de Misa rector de la Vall de Seta, confirmó que todos los moriscos de su rectoría vivían como moros y confirmó que la mezquita de Adzaneta se había repuesto por orden del almirante. Este testigo había pintado con almagra unas cruces en la mezquita por lo cual tuvo unas contestaciones con el almirante añadiendo que en aquellos valles viven los moros en su secta con más desvergüenza que en todo este Reyno y hacen sus ceremonias y guardan sus pascuas públicamente y todos grandes y chicos están circundados y hacen todas las ceremonias de moros sin recelarse ni temer a nadie.

Fernando de Orduña, criado del almirante, confirma que de orden de este se reparó la mezquita de Adzaneta y que los moriscos de por allá viven todos como moros haciendo su vida y ceremonias de moros.

Francisco Perez de Teran, notario de Bechi, no vio confesa al almirante y repitió que los moriscos de Bechi vivían como los de Argel.

Pedro Sancho, notario apostólico, confirmó que el almirante hacía muchos años que no se confesaba y que en toda su vida se había confesado.

Miguel de Prades dijo que cuando se prendieron unos Alfaquies por el Santo Oficio y se hizo el auto, todos los moriscos de este reyno se apartaban unos de otros y no se juntaban como antes y estaban muy humildes y cuando unos caballeros fueron a la corte a favorecerlos habían tomado gran ánimo y vuelto a juntarse como antes. Esta protección la dispersaban el almirante y D. Jayme Centellas, el señor de Castelnovo, D. Francisco de Borja, y el duque de Segorbe en el cual tenían mucha esperanza.

Mossen Juan Just, presbítero, natural de Villahermosa, confirmó la reconstrucción de la mezquita y que algunos moriscos de Segorbe iban a velar en la misma.

Francisco Rivas, cristiano nuevo natural de Túnez, vecino de Benaguacil, confesó que habiendo ido al Valle de Guadalest practicó las ceremonias moriscas rezando la oración del Hamdu en la mezquita.

Francisco Antonio natural allende de la ciudad de Argel, refiere las ceremonias que practicaban los moros y la manera como instruyan a sus hijos.

Francisco Tarrega, doctor en ambos derechos [dijo]: Que hablando con D. Sancho de Cardona, sobre la instrucción y reformación de los nuevos convertidos y moriscos de ese reyno, que havia el dicho almirante pensado de concertar que un fraile del monasterio de predicadores de esta ciudad que, según dijo, era buen negociante con ayuda de costa de los moriscos fuese a Roma a hacer saber a S.S. Como la conversión destos moriscos havia sido bautizándolos por fuerza para que ahora no se diese lugar a lo que se trataba de proceder contra ellos ni a lo mas que se dezia se quería dar orden en su reformación. Y también le oyó estaba para concertar con un morisco que se llama tal Navarro, tagarino, que fue reconciliado por el Santo Oficio y havia venido aquellos días de Castilla, fuese o diese orden que otro fuese al turco para procurar que este escribiese una carta a S.S. Diciéndole,que pues el en sus tierras consentía que los cristianos viviesen cristianos, que era razón que en la cristiandad dejasen vivir a los moros como moros y que sino seria forzado hacer que también allá en Turquía los cristianos fuesen forzados a ser moros porque desta manera cvesase lo que aquí se quería innovar. Hablando de las cosas de Francia, añadió “si yo tuviese tierras a la raya de Francia pretendería remediar esto de los moriscos con dar lugar a que entrase algún número de los que van revueltos por allá que a lo que determinadamente le paresce nombro Luteranos o Ugonotes los unos solos, porque entrando en España y dándonos un poco que hazer y revolviéndose la tierra no nos dirían nada en lo de los moriscos y seria divirtir lo de aca”.

En 25 de mayo de 1568, Luis Navarro, convertido de moro tagarino, confiesa que es verdad que ciertos moriscos deste reyno han venido a esta Ciudad a tratar con el conde de Benavente en nombre dellos y de los otros moriscos del reyno a pedirle licencia que querían ir a S.M. Que los oyese porque pretendían que fueron bautizados por fuerza y aunque no lo dicen claro dan a entender que no quieren ser cristianos. Añade que el Almirante les aconsejo que fueran al rey a pedir justicia que el los favorecería y sino que fuesen al Papa. En otra declaración de 19 de junio añadió, con referencia a Baltasar Alçamora, que hablando este con el Almirante, dijo este que no sabían guiar estos negocios y preguntándole que abian [de] hacer, dixo “que haveys de hacer, alçaros”. El criado [de] Alçamora solo dijo que hablando con el Almirante dijo, “que en el rio de Mijares se alzarían algunos mancebos y que harían daño”. Luis Navarro añade que habiéndole dicho que como se habían de levantar si no tenían armas, dijo el Almirante: “que no les faltarían” y en efecto todas sus palabras iban enderezadas a que se holgaria que hubiese alboroto.

Juan Bautista Sais, beneficiado de la Seo, refiere sus conferencias con el Almirante, confirmando las gestiones que se proponían hacer con el Rey y S.S. En este mismo sentido declararon otros testigos.

D. Hernando de Abenamir, sacado de las cárceles secretas, dijo en 2 de junio de 1568 que el Almirante trato con el testigo de que sería bien dar orden en esto y enviar al Rey y al Papa para que embiase los Obispos del reyno y que lo mismo hablo con el Obispo de Segorbe y que este hablo con el Provincial y que no se decía otra cosa. En otra junio añadió que cuando S.M. Mando quitar las armas a los nuevos convertidos deste Reyno, se decía entre ellos que el dicho Almirante era causa de todo aquel daño, porque había consentido que en Guadalest que es su tierra, se labrase una mezquita y viniesen allí de diversas partes los moriscos a velar y hacer sus estaciones y por ello le daban diez libras cada año , como lo solían dar en tiempo de moros.

El fiscal en 3 de junio de 1568 pidió la prisión del Almirante y consta por un decreto de 12 de enero de 1569 que consultado el caso con S.M. Se habia acordado la prisión en la casa que estaba junto a la de la Inquisición con fianzas y guardas a su costa, y que por dentro de dicha casa se abriese una puerta por donde entrase y saliese a las audiencias [a] que fuera llamado. El mandamiento se espidió el 24 de dicho mes y en el mismo día se nombraron y juramentaron los guardas. El almirante D. Sancho de Cardona dio por fiadores de cárcel segura a D. Geronimo Pardo, Comendador mayor de Montesa, y don Francisco Vilariche, alias Carros, Señor de la Baronia de Cirat.

En 31 de enero de 1569 tenía el Almirante 73 años y se le recibió declaración bajo juramento, resultando negativo. Lo mismo resulto en otras del 4, 11 y 16 del mismo.

El fiscal presentó la acusación de que se acompaña copia.

El acusado, en la confesión con cargos, procuró escusar todos los que le había dirigido el Fiscal. Nombró por su abogado al Licenciado Mosen Sarçola quien formuló su defensa cuya copia se une y dadas sus pruebas, se dictó sentencia en 23 de diciembre de 1569, que le fue notificada en el mismo día, condenándole a oír una misa en presencia de 12 personas teniendo una vela de cera verde en la mano y abjurando de Levi. Consta a continuación la ejecución de la sentencia abjurando el Almirante de levi en forma de sospecha que contra el de su proceso resulta y otra cualquier sospecha de heregía conforme a las instrucciones, estilo y libro de abjuraciones de este Sto Oficio. Los Inquisidores le hicieron saber tenía que confesar y comulgar cada mes una vez en el Monasterio de Santo Domingo de la ciudad de Cuenca, donde debería cumplirlo por el tiempo que fuera su voluntad y la del Consejo. También fue condenado a pagar 2.000 ducados. Ingreso en el Monasterio de S. Pablo de Cuenca el 4 de marzo de 1570. Por orden del Inquisidor general de 20 de octubre se le conmuta la reclusión en el Monasterio de Jesús o el de predicadores de Valencia. Por otra del mismo de 24 de julio de 1571, se le otorgo otra conmutación, teniendo por cárcel y reclusión la dicha, ciudad y sus arrabales y no entrase en alguno de sus lugares.14

Se deduce del documento la relativa facilidad de movimientos de los moriscos, pues parece ser que había un tráfico de peregrinos y emigrantes moriscos establecido con Argel, con guías moriscos que los llevaban hasta la misma mezquita de Adzaneta. La emigración morisca contaba con el apoyo de los señores, pero este apoyo no era gratuito, los salvoconductos o “guiatges”, debían ser comprados por los moriscos en metálico. Sancho de Cardona proporcionó salvoconductos a los moriscos que deseaban emigrar al norte de África, para que pudieran cruzar sus tierras libremente. El proporcionar salvoconductos fue uno de los motivos de su proceso inquisitorial, además de la reconstrucción de la mezquita de Adzaneta. En su proceso inquisitorial, el Almirante de Aragón recusa entre sus posibles acusadores al párroco de uno de sus lugares, que, según él dice, le guarda rencor porque el Almirante ha hecho apresar a su padre y a su hermano.15 Con una hábil defensa hecha por él mismo, el marqués pudo demostrar que las supuestas pruebas acumuladas contra él no eran más que una sarta de mentiras y calumnias, y de este modo salvar su pellejo.16

El 23 de diciembre de 1569 se dictó sentencia, condenándole a oír una misa en presencia de doce testigos teniendo una vela de cera verde en la mano y a pagar una multa de 2.000 ducados,17 además se le ordenó estar recluso por todo el tiempo que le fuere mandado. La reclusión resulta perpetua a voluntad de la Inquisición, el 4 de marzo de 1570, tuvo que ir con 73 años de edad al convento de San Pablo de Cuenca, pero el 25 de octubre, por su mal estado de salud, fue conmutada la condena, por una reclusión en el monasterio de Jesús o en el convento de Predicadores de Valencia, que también fue conmutada por otra de reclusión dentro de los términos de la ciudad de Valencia, con la prohibición de ir a cualquiera de sus valles y baronías.18

Sancho de Cardona murió la mañana del domingo 27 de agosto de 1573, en su casa de Valencia en la calle Almirante a la edad de 75 años. El lunes siguiente fue enterrado en el convento de San Francisco de Valencia, lo llevaron en comitiva desde su domicilio hasta el convento, en una caja de andas, que llevaban veinte criados suyos sobre el hombro, acompañado de una comitiva de veintiocho prelados vestidos de túnica negra y que llevaban antorchas en las manos. Fue sepultado en la capilla del linaje de los Cardona, situada en la tumba del infante Pedro de Aragón, conde de Ribagorza, donde estaban enterrados Hugo de Cardona y sus descendientes, dicha tumba se encuentra situada en la capilla del convento de San Francisco de Valencia.19

Sancho de Cardona Ruíz de Liori hizo su último testamento el 20 de febrero de 1570, que fue publicado después de su muerte ocurrida el 27 de agosto de 1573.

 

1 MARTINEZ IBAÑEZ, Enrique i FORT NAVARRO, Albert. Ondara: Canvis després de l´expulsio dels moriscos (1). Aiguats núm 17, pag 25.

2 HALPERIN DONGHI, Tulio. Un conflicto nacional. Moriscos y cristianos viejos en Valencia (2008). Publicacions de la Universitat de Valencia, pag 100.

3 Un cuento equivale a un millón.

4 El juro es una especie de deuda pública en la Corona de Castilla.

5 MARTINEZ IBAÑEZ, Enrique i FORT NAVARRO, Albert. Ondara: Canvis després de l´expulsio dels moriscos (1). Aiguats núm 17, pag 26.

6 MARTINEZ IBAÑEZ, Enrique i FORT NAVARRO, Albert. Ondara: Canvis després de l´expulsio dels moriscos (1). Aiguats núm 17, pag 25.

7 El diezmo es la parte de la cosecha, generalmente la décima parte, que se pagaba como tributo a la iglesia o al rey.

8 ORTICONI, Jean Christophe. Marqués de Massa. El marquesado de Guadalest, pag 245.

9 MARTINEZ IBAÑEZ, Enrique i FORT NAVARRO, Albert. Ondara: Canvis després de l´expulsio dels moriscos (1). Aiguats núm 17, pag 26.

10 MARTINEZ IBAÑEZ, Enrique i FORT NAVARRO, Albert. Ondara: Canvis després de l´expulsio dels moriscos (1). Aiguats núm 17, pag 25.

11 DANVILA i COLLADO, Manuel. Expulsión de los moriscos españoles. Conferencia pronunciada en el Ateneo de Madrid (1889). Librería de Fernando Fé, pag 181.

12 Era uno de los centros de peregrinación musulmana más importantes de España, donde acudían gente de Granada e incluso del Magreb, para venerar los restos de un santón moro. LA PARRA LOPEZ, SANTIAGO. Moros y cristianos en la vida cotidiana, pag 152.

13 ELLSWORTH HAMANN, Byron. Ruinas nuevas: Iconoclasia y conversión en el s XVI, pag 145.

14 BORONAT y BARRACHINA, Pascual. Los moriscos españoles y su expulsión (1901). Estudio Histórico Crítico. Tomo I. Valencia, pags 443-449.

15 HALPERIN DONGHI, Tulio. Un conflicto nacional, moriscos y cristianos viejos en Valencia (2008). Publicacions de la Universitat de Valencia, pag 100.

16 ORTICONI, Jean Christophe. Marqués de Massa. El marquesado de Guadalest, pag 245.

17 ORTICONI, Jean Christophe. Marqués de Massa. El marquesado de Guadalest, pag 245.

18 DANVILA y COLLADO, Manuel. Expulsión de los moriscos españoles. Conferencia pronunciada en el Ateneo de Madrid, (1889), pag 126.

19 El convento, hoy desaparecido ocupaba prácticamente toda la plaza del Ayuntamiento de Valencia.

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