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Viernes, 16 Enero 2015 21:35

El Palau (6). Felipe de Cardona y Borja, IV marqués de Guadalest

Escrito por  José Francisco Blasco Cobeño
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Felipe de Cardona y Borja nació en 1553 en Valencia,1 era hijo primogénito de Juan de Cardona Ruiz de Liori y de Luisa de Borja y Llanzol,2 señora de Castellnovo y sobrino de Sancho de Cardona Ruiz de Liori, I marqués de Guadalest y Almirante de Aragón. Felipe de Cardona fue conde de Buñol, Comendador del Peso Real de Valencia y de Quintana en la Orden de Alcántara3 (ingresó en la Orden el 29 de mayo de 1586)4 y de Vinaròs y Benicarló en la de Montesa.5

Antes de la muerte de María de Cardona y Colón se entabló un pleito por la sucesión entre las dos ramas de la familia Cardona Ruíz de Liori. Nada más morir Cristóbal de Cardona y Colón, como Luis de Cardona y Colón ya había muerto y la herencia de los vínculos correspondía a María de Cardona y Colón. Felipe de Cardona y Borja consideró que como ella era mujer no tenía derecho de sucesión sobre dichos vínculos, en consecuencia se entabló pleito sobre ellos. El primer pleito se inició en la Real Audiencia por la casa de Liori el 19 de noviembre de 1583, y por la casa de Cardona el 24 del mismo mes y año. Duró seis años, seis meses y tres días, hasta el 27 de junio de 1590, día en que se publicó las sentencias condenatorias para Felipe: la herencia si que podía pertenecer a una mujer y en consecuencia, María de Cardona y Colón poseyó dichos vínculos hasta su muerte. Los gastos que tuvo que hacer frente Felipe de Cardona y Borja por dichos pleitos fueron muy elevados, incluso tuvo que ir en dos ocasiones a Madrid, a pesar de que él no tenía ningún bien, sólo los que le había constituido en dote a su esposa Isabel Bas, por lo que tuvo que empeñar por cantidades importantes de censales y violarios. La suma de los gastos ascendía a 4.000 libras.

La Real Academia de la ciudad de Valencia dictó el 27 de junio de 1590 un fallo, en el que a la muerte de María de Cardona sin sucesión, ocuparía el marquesado de Guadalest, su primo hermano Felipe de Cardona y Borja y el de Almirante de Aragón su marido Francisco de Mendoza y Mendoza. María de Cardona y Colón, III marquesa de Guadalest y Almiranteza de Aragón, murió el 8 de agosto de 1591.

Alonso de Cardona e Isabel Ruíz de Liori tuvieron como hijo primogénito a Sancho y como segundo a Juan. Sancho como ya hemos visto en capítulos anteriores se casó con María de Colón y Toledo, nieta del descubridor de América Cristóbal Colón, y tuvo como descendientes a Cristóbal, a Luís y a María, pero ninguno de ellos tuvo descendencia que llegara a la edad de heredar; así que esta rama de la familia, al quedarse sin sucesión, se extinguió. Por derecho sucesorio, el patrimonio familiar debía de revertir en la segunda rama del linaje, la de Juan de Cardona y Liori. Este se casó con Luisa de Borja y tuvo como descendientes a: Felipe, Antonio, Blanca, Juana, Hieromina y otros que murieron sin descendencia. Le correspondió a Felipe de Cardona y Borja, por ser el primogénito, continuar con los vínculos de la familia.

Cuando murió María de Cardona y Colón, Felipe de Cardona y Borja inició de nuevo los pleitos para conseguir la herencia de los vínculos de las dos casas. El 17 de agosto de 1591 solicitó la posesión de todos los bienes de las dos casas y el 7 de septiembre del mismo año se le ordenó por la Real Audiencia tomar posesión de los bienes de la casa de Liori, exceptuando Riba-roja, para la que se dio un término de 20 días para aportar testimonios sobre su propiedad. Los bienes de la casa de Cardona no los obtuvo tan fácilmente. Tuvieron que seguir una serie de pleitos entre Felipe de Cardona y Francisco de Mendoza por la posesión de dichos vínculos; pleitos que durarán varios años y durante los cuales se recurrirá a todos los medios imaginables. Al final Felipe, después de 15 años, 8 meses y 17 días de pleitos, se hizo con todas las posesiones y títulos, exceptuando el de Almirante de Aragón, que había poseído María de Cardona. Ondara, junto con Confrides y Guadalest se obtuvieron por sentencia del 25 de junio de 1598.

El coste de los pleitos sumó 41.800 libras y para hacer frente a estas cantidades no fue suficiente con la renta de sus estados y con la dote de su esposa, únicos bienes de los que disponía. En consecuencia se tuvo que endeudar con censales y violarios, que según su propia declaración alcanzaron la cifra de 36.462 libras 6 sueldos y 8 dinero, los que venían a suponer unas pensiones de 2.623 libras y 10 dinero anuales. Siguiendo la declaración del mismo Felipe, los censales que tenía que pagar cargados por sus antecesores producían unas pensiones alrededor de 10.000 libras y los ingresos que generaban sus estados eran de 16.000 libras anuales. Poco le quedaba para hacer frente a sus necesidades: unas 3.400 libras, poco más de la mitad de lo que solicitaron en concepto de alimentos Francisco y doña María en su proceso de secuestro de 1590; menos si tenemos en cuenta que en los años posteriores fueron apareciendo nuevas deudas que no habían sido contabilizados. En otro documento posterior, el mismo marqués nos dice que para hacer frente a los gastos de los pleitos se cargó con censales y violarios que producían unas pensiones de 7.825 libras 4 sueldos y 10 dineros, incluidos los cargos que le correspondía pagar como sucesor del creador del vínculo.6

Felipe de Cardona y Borja se casó en primeras nupcias con Elisa de Bas y Borja, de este matrimonio no tuvieron descendencia.

En 1599 se celebraron dos torneos y una justa en Denia (torneo celebrado en febrero) y en Valencia (torneo celebrado el 20 de abril y la justa celebrada el 24 de abril), con motivo de las dobles bodas de Felipe III y Margarita de Austria, y de la infanta Isabel Clara Eugenia con el Archiduque Alberto de Austria, en las que asistió Felipe de Cardona y Borja, IV marqués de Guadalest. En el torneo de Denia junto al marqués de Serralvo apadrinó a Gaspar Mercader; en el torneo de Valencia actuó de padrino su hermano Antonio de Cardona y uno de los mantenedores del torneo fue Felipe de Cardona, al cual se le dio el premio de la folla que era de treinta ducados, asistieron al torneo sus Majestades y Altezas, se terminó el torneo a las dos de la madrugada. La justa de Valencia se celebró el sábado 24 de abril de 1599 a las tres de la tarde, en la que también asistieron sus Majestades y Altezas y la nobleza valenciana entre los que se encontraba Felipe de Cardona y Borja.7

En ese momento Valencia se convirtió en un lugar de ocio y diversión, donde los distintos miembros de la nobleza tuvieron ocasión de demostrar su poderío al tiempo que tal vez esperaban los beneficios que les pudiese proporcionar el cambio de gobierno.

Como dijimos en El Palau (1) al constituirse en 1396 la Baronía de Betxí, bajo el patrimonio de Sancho Ruíz de Liori, se creó un mayorazgo sobre Betxí, dicho mayorazgo conllevaba una vinculación, por la que se impedía la venta de una parte del patrimonio.

Para la nobleza el patrimonio es una fuente de rentas; los derechos señoriales son arrendados a financieros y comerciantes, que entregaban al señor la cantidad acordaba en subasta y se encargaban de recoger entre los campesinos de la señoría los derechos señoriales, y en este caso vemos como Felipe de Cardona deja en manos de un administrador la gestión de sus rentas.

Así el 16 de enero de 1601 se firmó un acuerdo entre Felipe de Cardona y Borja y Juan Benet Bonium, comerciante, por el que el segundo llevaría la administración de los estados del primer y el arrendamiento de Riba-roja, el acuerdo será rubricado por Antonio, hermano de Felipe, como presunto heredero de los estados mencionados. Por este acuerdo, Benedicto recibiría las cantidades por las que estaban arrendados los derechos de las baronías y se obligaba a pagar las cifras que estaban reseñadas en un memorial adjunto al contrato. Este contrato contiene entre otras las siguientes condiciones:

- Benedicto sólo pagará las cantidades mencionadas en el memorial. Las liquidaciones se harán mes a mes.

- El marqués de Guadalest se hará cargo de todas las deudas que no constan en el memorial y hará frente con sus medios a todos los pleitos que se establezcan contra los territorios de sus estados por los acreedores.

Durante el siglo XVI el arrendamiento de las baronías se convirtió en una práctica habitual. Los nobles se fueron a vivir a las ciudades y dejan sus señorías, primero en caso de administradores y más tarde arrendan el cobro de los derechos y las rentas señoriales, de esta forma les resulta más fácil y cómoda la supervisión de sus posesiones, ya que sólo habrán de controlar al arrendador y no a todos los habitantes de la señoría, trabajo que queda en manos del arrendador si quiere obtener beneficios. Con estos usos los nobles se desentendían cada vez más de los habitantes de sus posesiones y se hacían paulatinamente menos participes en el proceso económico y social.8

Cuando no estaban los señores en el Palau, vivía un gobernador con su familia y otros sirvientes, por ejemplo en 1606 son: Pº en palatio, Vicent de la Torre (gobernador), Julia Sants y de la Torre, Laura Francisco donzella, M. Marco, Gº Namarca, Diego de Ayala ministro, Susana Serdan muger.9

En 1606, Felipe de Cardona está desesperado por su situación económica; no sabe cómo solucionar los múltiples problemas que tiene e intenta vender alguna de las posesiones que tiene vinculadas, pero cuenta con la oposición de su hermano, Antonio de Cardona, que, como heredero de la casa y de los vínculos, pues Felipe en este momento no tenía descendencia, se siente perjudicado por las pretensiones de aquél. Se entabla un pleito entre los dos hermanos; de nuevo un pleito patrimonial, entablado en el seno mismo de la familia, grabará con los gastos judiciales las ya de por sí comprometidas rentas señoriales. Las rentas que provienen de los derechos señoriales de los estados de la casa, a pesar de que ésta constituye un importante patrimonio en el contexto del reino, no eran suficientes para cubrir los gastos a que estaban obligados sólo por el mantenimiento de la ostentación que se consideraba adecuado para el estatus de una familia de la nobleza valenciana de este rango. Simplemente para mantener este tren de vida, socialmente necesario, el titular de la casa señorial endeuda e incluso fuerza a sus vasallos a endeudarse en su nombre. Las deudas obligan a los señores a entrar en pleitos, para defenderse de los prestamos de los acreedores o para, a través del secuestro, garantizarse un mínimo de rentas. Pero los pleitos también suponen nuevos gastos, graban unas rentas ya insuficientes. Además, a las familias nobiliarias se les abre un nuevo frente judicial, en esta ocasión interno. la vinculación.10

El 15 de mayo de 1607 parte de Valencia Felipe de Cardona, IV marqués de Guadalest, como embajador del rey de España para Flandes, a la corte del Archiduque Alberto de Austria y la infanta Isabel Clara Eugenia, y sale con gran acompañamiento de caballeros. A pesar del prestigio que este cargo conllevaba, la presencia de Felipe de Cardona en Flandes significarán un fuerte endeudamiento de la casa de Guadalest.11 Desempeñó durante más de diez años la embajada en Flandes.12

Debido a todos los cargos que tenía, residía en Bruselas por lo que le impedía vivir en Betxí y en Valencia como hicieron sus antepasados. Para la administración de Betxí designó a su hermano Antonio de Cardona, casado con Catalina Milá, hija de los barones de Massalavés.13 Tales acontecimientos terminaron con la página brillante del marquesado y su pequeña corte de aristócratas en Betxí, que a partir de ahora se trasladaría a Valencia y a Madrid.

Durante el señorío de Felipe de Cardona y Borja, Betxí vivió uno de los momentos más triste de toda su historia, cuando el rey Felipe III el 9 de abril de 1609 tomó la decisión de expulsar a los moriscos, en esas fechas vivían en Betxí 280 familias que representaban unas 1.260 personas, de las que 15 familias eran de cristianos viejos (68 personas) y 265 familias eran de moriscos (1.192 personas), que representaban el 94´6% de la población.14

La expulsión de los moriscos provocó efectos catastróficos causando la despoblación casi total del municipio y una crisis agraria por el abandono del cultivo de las tierras. La primera consecuencia de la expulsión de los moriscos fue la repoblación. Esta situación se prolongaría al menos dos años hasta el 9 de diciembre de 1611, cuando el señor Antonio Cardona, en nombre de su hermano Felipe Cardona y Borja, IV marqués de Guadalest y las 86 cabezas de familia (387 cristianos) de nuevos pobladores, firmaron las capitulaciones de la Carta Puebla. En este documento el señor de Betxí estableció las condiciones de los nuevos asentamientos.15

1 Arrabal de Valencia (C/ Sant Antoni) 13 Cementerio cristiano

2 Torre de Sant Joan 14 Plaza de la iglesia

3 Casa del peso de la harina 15 Enmig de la Vila (Plaza Mayor)

4 Horno 16 El Palau

5 Plaza de Sant Joan 17 Calle Del pou prop de la iglesia (C/ San Pedro)

6 Calle En Çalema (C/ Mayor) 18 Calle Joan Muni lo Caballer (C/ San Pedro)

7 Calle de la Morera o de Alonso (C/ de los Dolores) 19 Portal de Borriana

8 Calle del Cobertis (C/ San José) 20 Portal de Onda

9 Calle Darrere de la Carniseria (C/ Mosén Manuel Belaire) 21 Portal de Eres de la Dula

10 Carnicería 22 Portal de Valencia

11 Calle de Darrere del Campanar (Plaza de la Iglesia) 23 Portal de les Viñes

12 Iglesia de Santa María 24 Barranc

25 Bodega

Foto 36: Mapa de Betxí año 1609 (Xavier Mesado- Ferran Nebot)

El 8 de octubre de 1613 Felipe de Cardona se casa en segundas nupcias en Bruselas con Ana María de Ligne,16 hija mayor de Lamoral, Principe de Ligne y del Sacro Romano Imperio, y de María de Melun, princesa de Epinoy. Pertenecía Doña Ana a uno de los linajes más antiguos e ilustres de Flandes. Tuvieron dos hijos: Francisco de Cardona y Ligne, que le sucedería en el estado de Guadalest, y doña María Felipa de Cardona, casada con don Juan Francisco de Palafox y Doria Blanis, III marqués de Ariza.17

Expulsados los moriscos, quedaba el problema de quien pagaba los censales que ellos respondían. Como sus propiedades y sus derechos enfitéuticos pasaron a manos de sus señores, se arbitró que fuesen estos los que repondrían a los pagos. El rey, por medio de la “Pragmática real sobre las cosas tocantes al asiento general del Reino de Valencia, por razones de la expulsión de los moriscos, y reducción de los censales”, publicada en València el 15 de abril de 1614, intentó arbitrar soluciones que redujeran el impacto de la expulsión de los moriscos sobre las casas señoriales en lugares de moriscos, pero que al mismo tiempo garantizasen parte de los pagos que reclamaban los acreedores. En ella el rey reconocía las consecuencias negativas de la expulsión sobre el Reino de Valencia, en especial en los alrededores de los lugares de moriscos.Esta pragmática fue acompañada de una provisión, publicada meses más tarde, el 9 de junio de 1614. En ella el rey resolvía sobre casos concretos de las distintas casas nobiliarias afectadas por la expulsión, entre ellas se refiere a la casa de Cardona y Ruíz de Liori.

Se constatan las pérdidas del marqués de Guadalest, a pesar de haber aumentado las particiones en los nuevos establecimientos,pues acudieronpocos pobladores nuevos, por ser tierras montuosas y ásperas. Se le concede la reducción de sus censales al 5% y todos sus lugares se deben de arrendar. Sus acreedores pretenden que el marqués no necesita que le asignen alimentos de su hacienda, dado que recibe salarios del rey.

Sin embargo el rey determina asignarle en concepto de alimentos 1.500 libras al año, precisamente por las obligaciones que se derivan de la “embajada en que está ocupada”; y que cuando estas retribuciones cesen “se le de por alimentos la tercera parte” los arrendamientos, rentas o secuestros, repartiéndose el resto proporcionalmente entre los acreedores.
El patrimonio del Marqués incluye las casas de Cardona y de Ruiz de Lihori. Se hace “la distinción de las dos casas”, pagándose de las rentas de cada casa sus cargos, al interés reducido del 5%. Si sobrara algo de alguna de ellas, se podrán pagar los cargos de la otra.

El marqués, en perjuicio de sus acreedores, ha repartido entre “su mujer, algunos hijos, parientes, criados, servidores y amigos” casas y tierras a menos partición y cargos que los que obligan al resto de los nuevos pobladores según las condiciones de la carta puebla. El rey (siguiendo el artículo 23º de la pragmática del 15 de abril de 1614) determina que se paguen por ellas las mismas particiones y cargos que los demás o que se restituyan al señor.18

El 23 de abril de 1616 Felipe de Cadona otorga testamento en la Villa de Bruselas en Flandes, ante el notario Filiberto Melin y registrado en la 77 manos de mandamientos, y embargos de la Corte del Justicia Civil de Valencia, del año 1618, en que se dice, que nombraba por su heredera universal, en todo lo que podía disponer, y testar a la ilustre Doña Ana de Ligne, su mujer, y después de sus días, al Ilustre Don Francisco Ruíz de Liori y Cardona, su hijo, o a otro, si el faltase, y en defecto de varón, a la hija que tuviere, con dicha ilustre Doña Ana, conformándose en el momento de suceder con el testamento, y última disposición de su abuela la ilustre Doña Isabel Ruíz de Liori, en todo, y por todo.19

Felipe de Cardona y de Borja fue Señor de la villa de Betxí por espacio de unos 25 años, hasta su muerte. Fue embajador de Flandes durante más de diez años y del Consejo de su Majestad Felipe II.20

Al morir Felipe de Cardona en 1619 antes que Francisco de Mendoza y Mendoza (murió en 1623), no poseyó nunca el título de Almirante de Aragón, título que si lo poseerá su hijo y heredero Francisco de Cardona y Ligne, V marqués de Guadalest.

1 Tabla de parentescos de don Fernando de Castilla, Regidor de La Plana (S. XVI). Consulta en Internet: www.maxerco.es/getperson.php?personl D=126938&treeFernandode...

2 Era hija de D. Juan de Borja, XI Barón de Villalonga y II de Castellnovo y biznieta de doña Juana de Borja, hermana del Pontífice Alejandro VI.

3 Fue fundada como Cofradía en armas en 1156 por varios caballeros de Salamanca, esta Orden fue confirmada por el Papa Alejandro III el 29 de diciembre de 1177 en calidad de Orden de Caballería. Sus componentes estaban obligados a la defensa de la fe y a la guerra perpetua contra los moros. En 1546 se autorizó el casamiento de los caballeros que sustituyeron el voto de castidad por el compromiso de defender el dogma de la Inmacula Concepción. Quienes ingresaban en esta Orden debían de probar que sus cuatro primeros apellidos ser hijodalgo de sangre y no de privilegio y ser descendiente de casa solar él, su padre, madre y abuelos, sin haber tenido ninguno de ellos oficios viles, mecánicos o industriales.

4 www.albakits.com/CARDONA%202.html

5 ORTICONI, Jean Christophe. Marqués de Massa. El marquesado de Guadalest, pag 247.

6 MARTINEZ IBAÑEZ, Enrique i FORT NAVARRO, Albert. Ondara: Canvis després de l´expulsio dels moriscos (1). Aguats núm 17, pags 29-30.

7 FERNANDEZ VALES, Sandra María. Noticias deportivas y sociales en el siglo XVI: ostentación de poder de la nobleza en torneos y justas. SIELAE. Universidade da Coruña. IC Revista de Información y Comunicación nº 4, pags 212-235.

8 MARTINEZ IBAÑEZ, Enrique i FORT NAVARRO, Albert. Ondara: Canvis després de l´expulsio dels moriscos (1). Aguaits nº 17, pags 29-33.

9 MESADO i GIMENO, Xavier. El somni de Pascual Meneu: el Palau de Betxí. ESTUDIS CASTELLONENCS, Nº 10, 2003-2005. Diputación de Castellón, pag 888.

10 MARTINEZ IBAÑEZ, Enrique i FORT NAVARRO, Albert. Ondara: Canvis després de l´expulsio dels moriscos (1). Aguaits nº 17, pag 32.

11 GUIA MARIN, Lluis-J. Dona, honor i bandolerisme: Els “desordres” de l´Almirall d´Aragó en la Valencia del segle XVIII. Revista estudis 28 (2003). Universidad de Valencia, pag 292.

12 ORTICONI, Jean Christophe. Marqués de Massa. El marquesado de Guadalest, pag 247.

13 ORTICONI, Jean Christophe. Marqués de Massa. El marquesado de Guadalest, pag 253.

14 MESADO i GIMENO, Xavier. La Carta Pobla de Betxí de 9 de desembre de 1611. Servei de Publicacions Ajuntament de Betxí (2011), pag 6.

15 BREVA FRANCH, Francesc. Art a Betxí (1990). Publicacions de l´Ajuntament de Betxí, pag 19.

16 www.geneanet.org/genroy?lang=es&p=felipe&n=folch+de+cardona

17 ORTICONI, Jean Christophe. Marqués de Massa. El marquesado de Guadalest, pag 247.

18 MARTINEZ IBAÑEZ, Enrique i FORT NAVARRO, Albert. Ondara: Canvis desprès de l´expulsió dels moriscos (II). Aguaits nº 18, pags 53-57-58.

19 MEMORIAL AJUSTADO DEL PLEYTO QUE EN ESTE.... ENTRE EL ILUSTRE DON JUAN ANTONIO PALAFOS RUIZ DE LIORI, Marqués de Ariza, EL ILUSTRE DON VICENTE FOLCH DE CARDONA RUIZ DE LIORI, Marqués de Castelnovo, y DON JUAN PARDO DE LA CASTA RUIZ DE LIORI, Marqués de la Casta, por la sucesión de la Baronia de Betxí y sus anexos, pags 18-19.

20 FERRANDIS IRLES, Manuel. Ayer y Hoy nº 42 (1903), pag 406.

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