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Sábado, 23 Enero 2016 16:14

ALONSO DE CARDONA, III Barón de Guadalest y Almirante de Aragón (1)

Escrito por  José Francisco Cobeño
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Alonso de Cardona y Fajardo (1455 ?-1534) era hijo de Juan de Cardona y Navarra, II barón de Guadalest y de María Fajardo y Quesada, hermana del primer Conde de Cartagena.

            Juan de Cardona y Navarra, II barón de Guadalest recibió por herencia de su padre Hugo de Cardona, el ducado Real de Gandía, entre otras posesiones, los lugares del Real, Beniopa, Benicanema, Benipeixcar, la Alquería Nova, la Alquería d´en Foixet y Benicareig, todos situados en el término de la villa de Gandía. Era este un señorío importante que producía un alto rendimiento económico a los Cardona por el número elevado de sus vasallos y por dedicarse estos al cultivo de la caña de azucar, que era el más rentable en las tierras valencianas.

Los Cardona, como la mayoría de la nobleza, mantuvieron un nivel de lujo excesivo y sus rentas no cubrían tantos gastos. La solución fue el endeudamiento y la carga de censales sobre sus posesiones. Este endeudamiento con el tiempo, acabó siendo tan elevado que Juan de Cardona se planteó la posibilidad de la venta del señorío del Real con todas las alquerías, pero por un precio muy elevado, un millón de sueldos.

            En 1431 el rey Alfonso el Magnánimo, para pagar favores concedió el condado de Denia a los Sandoval. Después de más de cincuenta años de conflictos para poder tomar posesión de los territorios del condado de Denia, los Sandoval tropezaron con un nuevo problema los Cardona, señores de Ondara, se negaron a aceptar su autoridad y su jurisdicción. Los marqueses de Denia alegaron que Ondara formaba parte del marquesado y por tanto las rentas de la justicia les correspondían a ellos.

            Juan de Cardona, pese al endeudamiento y haber fijado un precio por el Real, parece ser que no tenía idea de venderlo hasta el final de sus días. Buena prueba de ello es que el 6 de septiembre de 1493, había hecho donación de parte de estas poblaciones de la huerta de Gandía a su hijo Alonso de Cardona con motivo del matrimonio del heredero con Isabel Ruiz de Liori y Moncada. Donación que se haría efectiva al morir Juan de Cardona y su mujer María Fajardo.

            El pleito entre los Sandoval y los Cardona comenzó en 1482, a instancias de Juan de Cardona y Navarra, II barón de Guadalest. Sabemos que en el año 1553 el pleito aún no se había resuelto. Pleitos y más pleitos que todavía mermaron más las escasas arcas de los Cardona.

             A las dificultades económicas de los Cardona se unió la lucha que mantuvieron por defender su jurisdicción de las propiedades del Real situados al lado de la ciudad de Gandía e integradas en el ducado. Juan de Cardona, como señor del Real, nunca aceptó la jurisdicción que a lo largo del tiempo alegaron tener los diferentes titulares del ducado de Gandía sobre sus posesiones, ya que el se consideraba el heredero directo de los ducados reales de Gandía. En 1484 los Borja adquirieron el ducado de Gandía y entraron en conflicto por su jurisdicción; la familia del papa Alejandro VI tenía muchas influencias para presionar a los Cardona. El hijo del papa, Juan de Borja, murió antes de conseguir la posesión de las tierras del ducado de Gandía, pero la duquesa viuda, María Enriquez continuó con la política familiar de adquisiciones y, entre otros territorios, consiguió el preciado señorío del Real (SESER, 2010, XXIX, 58-59).

            Isabel Ruíz de Liori y Moncada, nieta de Sancho Ruiz de Liori y Centelles y de Beatriz de Mur, siendo todavía muy joven, 11 o 12 años de edad, se contrató matrimonio entre ella y Alonso de Cardona y Fajardo, III barón de Guadalest. La escritura de las capitulaciones se otorgó en Betxí el  1 de septiembre de 1492 ante el notario de Valencia Luís Collar. El hecho de firmarse las capitulaciones matrimoniales en la villa de Betxí, hace suponer que la residencia de Isabel Ruíz de Liori y Moncada, de sus padres o de sus abuelos fue bastante frecuente en dicho pueblo y tal vez ellos fueran los que pusieron el castillo en las mejores condiciones de habitabilidad.

            Al unirse la casa Ruíz de Liori con la de Cardona, se reunieron los estados de Betxí, Riba-roja, los valles de Seta y Travadell,[1] así como la villa de Gorga que era la cabeza de los dos valles, con los de Guadalest, Confrides[2] y Ondara Por este casamiento se unieron dos de las más importantes familias de la nobleza valenciana: los Ruíz de Liori, el origen de los cuales era aragonés, y los Cardona, de procedencia catalana. 

            Isabel Ruiz de Liori y Moncada, huérfana de padre (Juan Ruiz de Liori y Mur), le vivían todavía su madre, Beatriz de Moncada, y sus abuelos paternos que tenían más de 70 años; pero tan pronto como se casó, fue nombrado su esposo, Alonso de Cardona y Fajardo tutor y procurador, no sólo de ella sino también de su hermana menor Hipólita. Revestido con estos títulos, no se descuidó Alonso de Cardona y solicitó se abriera información de testigos en que se reconociera el derecho que Isabel Ruiz de Liori y Moncada tenía a la sucesión del vínculo puesto por su bisabuelo, Sancho Ruíz de Liori y Fernández, en Betxí y Riba-roja. En sentencia dada por el justicia civil el 23 de agosto de 1493, se reconoce que al morir su abuelo Sancho Ruíz de Liori y Centelles, correspondía la herencia a Isabel Ruíz de Liori y Moncada en primer lugar y a su hermana Hipólita en segundo (M. FERRANDIS, 1903, XLIV, 437-438).

            Con motivo del casamiento de su hijo Alonso de Cardona con Isabel Ruíz de Liori, Juan de Cardona el 6 de septiembre de 1493 le hizo donación de parte de las alquerías de la huerta de Gandia (Beniopa, Benicanema, Benipeixcar y la alquería Nova, Alquería de en Foxet y el Real de Gandía) ante el notario Luis Collar. Esta donación se haría efectiva al morir Juan de Cardona y su esposa María de Fajardo (SESER, 2010, XXIX, 59).

            Sancho Ruíz de Liori y Centelles otorgó testamento en Vich el 5 de enero de 1496 y publicado el 6 de noviembre de 1498, dejando el usufructo de todos sus bienes a su mujer Beatriz de Mur y nombrando heredera universal a su nieta Isabel Ruíz de Liori y Moncada                        (M. FERRANDIS, 1903, XLIV, 437-438).

            Sancho Ruíz de Liori y Centelles murió el 3 de julio de 1498 en el Palau de Betxí con más de 80 años de edad. Su funeral se hizo en la Iglesia de Betxí y días más tarde lo trasladaron a Valencia, acompañado por una comitiva de doce sacerdotes, con procesión general y recibiendo solemne sepultura, en la tumba familiar, de la capilla de la Virgen María de la Nieve del monasterio de San Francisco (MESADO-NEBOT, 2010, 5). De todas las posesiones que tuvo Sancho Ruíz de Liori y Centelles, su predilecta fue Betxí. Su esposa Beatriz de Mur murió el 27 de octubre de 1499 (BETXÍ, 2014, XXXIX, 23), y no dejaron más hijo que Juan Ruíz de Liori y Mur. Este murió antes que sus padres, dejando de su mujer Beatriz de Moncada dos niñas, Isabel que sucedió en el vínculo e Hipólita.

            Hasta 1498 en que murió Sancho Ruíz de Liori y Centelles, no le sucedió en el señorío de Betxí y Riba-roja y de los valles de Seta y Travadell su nieta Isabel Ruíz de Liori y Moncada.

            El 1 de febrero de 1502 estaban reunidos Juan de Cardona, su mujer María Fajardo y el hijo de ambos y heredero Alonso de Cardona, por motivo de la transación de los territorios del Real con la duquesa de Gandía, María Enriquez. Al día siguiente 2 de febrero, María Fajardo renunciaba a sus derechos sobre los lugares de Ondara y de los castillos y valles de Guadalest y Confrides. Cuatro días después el 6 de febrero de 1502 moría Juan de Cardona, en su posesión más cercana, el lugar de Ondara.

             El jueves 17 de febrero de 1502 los Cardona perdían las alquerías de la huerta de Gandía, se libraban las posesiones de Beniopa, Benipeixcar, Alquería Nova, Alquería d´en Foxet y el Real, para poder traspasarlos a la duquesa de Gandía, cerraban un círculo de perdidas, pero el endeudamiento siguió continuando (SESER, 2010, XXIX, 59).

                                              

                       Toma de posesión de Ondara por Alonso de Cardona. La ceremónia.

            El viernes, 18 de febrero de 1502, el hijo y heredero del difunto Juan de Cardona, Alonso de Cardona acompañado del notario Guillem Exernit y de los testigos, se presentó en el lugar de Ondara para hacer la ceremonia de la toma de posesión, visto que su madre María Fajardo ya había hecho renuncia a los derechos sobre los lugares en favor de su hijo Alonso. La ceremonia se realizó según la costumbre de Valencia y comenzó con la convocatoria del pregonero Cahit Maracoxi, alias Garson, a consejo general en la plaza de Ondara a todos los vasallos, tanto los cristianos como los musulmanes. Una vez todos los oficiales del consejo cristiano y la aljama estaban presentes, junto con los jefes de familia de la población, fueron todos enumerados y escritos en el documento notarial con nombres y apellidos. El notario, a continuación, hizo lectura de los derechos de Alonso, como heredero del difunto señor, y mostró y revisó allí delante de todos los documentos que certificaban la herencia. Como todo era correcto, los conminó a prestar el homenaje de fidelidad que debían hacer los buenos vasallos con su señor y si no lo hacían deberían pagar con bienes y personas. Según la costumbre, los oficiales cristianos y el alamí en nombre de la aljama musulmana  aceptaron el nuevo contrato.

            Juramento del señor a los vasallos: Alonso de Cardona juró servir a los fueros y privilegios del Reino de Valencia, y la Sunna y la Xara, que seguían la mayoritaria población musulmana; también juró cumplir la carta de población de Ondara y las ordenanzas y prácticas, usos, bienes y costumbres de la villa.

            Juramento de fidelidad al señor de los oficiales del consejo cristiano: Los representantes del poder cristiano que eran el alcalde, Juan Marqués; el justicia, Domejon Dostatat; los dos jurados, Antoni Vileta y Miquel Botet; y el mostaçaf, Juan de Vallcarrals, juraron fidelidad al nuevo señor. A continuación, hicieron el juramento los doce cabezas de familia cristianos que junto con los oficiales sumaban las diecisiete familias cristianas de Ondara. Según se especifica, juraron por Nuestro Señor Dios y los santos evangelios mientras tocaban con la mano derecha los evangelios.

            Juramento de fidelidad de la aljama musulmana de Ondara: Los oficiales de la aljama, el alamí, Azmet Agel y los tres jurados Hilel Fondoqui, Azmet Benac y Mahomat Bayriní, juraron fidelidad y luego lo hicieron los ciento trece cabezas de familia restantes. El juramento se hizo ante Nuestro Señor Dios y la alquibla de Mahoma en la forma acostumbrada que es, giradas las caras hacia el mediodía y diciendo las palabras antes y ordenadas por decir y proferir en el juramento de los musulmanes, según la Sunna y la Xara.

            Acto de homenaje al señor: El homenaje tenía diferencias según fueron los vasallos cristianos o musulmans. Primero hicieron el acto de homenaje, de manos y de boca, los oficiales cristianos: alcalde, justicia, jurados y el mostaçaf, y luego el resto de la comunidad cristiana. En este acto el señor tomaba de las manos a cada uno de los vasallos y a continuación los besaba en la cara. La comunidad musulmana, la aljama, hacían el homenaje al señor de manos y de hombro. Es decir cada vasallo musulmán besaba las manos y el hombro izquierdo del señor, con este acto la comunidad de vasallos de Ondara, cristianos y musulmanes, aceptaba y reconocía el nuevo señor.

            Promesas de los vasallos al señor: Los vasallos prometieron que no dañarían nunca al señor en el cuerpo, ni descubrirían sus secretos, ni dañarían sus tierras, ni sus fortalezas, y que serían honestos con él, porque no le engañarían respecto la dificultad de las cosas y le dirían todo lo que hiciera daño a la señoría. Además el señor conservaría todos los frutos, derechos, rentas, regalías, emolumentos y todos los demás derechos señoriales en la villa, término y territorio de Ondara.

            Juramento del señor, aceptación de la posesión: Alonso de Cardona tomó en las manos los evangelios, y en presencia del consejo general de Ondara, juró ante Nuestro Señor Dios, Jesús Christ y los santos evangelios que serviría los vasallos y habitantes de Ondara según los fueros, privilegios del reino y de la carta de población de la ciudad, y la Sunna y la Xara, usos y buenas costumbres y todas las libertades de dicha ciudad, con la ayuda de Dios. Y el nuevo señor dijo que aceptaba la posesión de cuerpo y alma.

            La jurisdicción sobre Ondara: El documento de la posesión detalla el derecho que tiene Alonso de Cardona a ejercer la jurisdicción civil y criminal, alta y baja, mero y mixto imperio, y el uso y ejercicio de la justicia, al margen según indica de la jurisdicción pretendida del Marqués de Dénia, todo por la herencia de su padre, del abuelo y por la donación del tatarabuelo, el duque de Gandía Alfonso el Viejo.

            El nombramiento de los oficiales: Siguiendo la fórmula de toma de posesión Alonso de Cardona, en ejercicio de la jurisdicción señorial, depuso a todos los cargos oficiales del puesto de Ondara: alcalde, jurados, Mustaçaf, alamí y mensajero, tanto cristianos como musulmanes. La tradición indica que es por la petición de los vasallos que los cargos volvieron a ser ocupados por sus poseedores, quienes juraron el buen cumplimiento de sus funciones: los cristianos con las manos sobre los evangelios y los musulmanes haciendo promesa de cumplir con lealtad los cargos. Así por el consejo de los cristianos fueron nombrados de nuevo: Juan Marqués, alcalde; Domejon Dostatat, justicia; Antoni Vileta y Miquel Botet, jurados y Juan de Vallcarrals, Mustaçaf. Para la aljama musulmana: Azmet Agel, alamí y Hilel Fondoqui, Amet Benac y Mahomat Bayriní, jurados.

            El uso de las armas en el lugar de Ondara: Alonso de Cardona hizo llamamiento público en la plaza de Ondara para prohibir el uso de las armas a la población, ni de noche ni de día. Las penas por no cumplir sus disposiciones también quedaron fijadas de manera pública:

            - Para llevar armas de día, se pagarían 60 sueldos en moneda real de Valencia y además se perderían las armas, y si no se tenían dinero: 60 días de prisión.

            - Para llevar armas de noche, el doble de condena, 120 sueldos o 4 meses de prisión.

            Ejercicio de la justicia, derecho de vida y muerte sobre los vasallos: Para continuar la ceremonia, el nuevo señor en cumplimiento de la suprema jurisdicción y mero y mixto imperio, de manera simbólica cortó una rama de una morera que estaba a una parte de la plaza y la mandó colgar de un dogal de esparto en la misma morera, y ante todo el consejo mandó que nadie osara descolgarla, bajo pena de la vida.

            Después mandó cerrar en prisión a Bertomeu Gavilà, cristiano de la villa de Ondara, y a Mahomat Benac, musulmán de Ondara, por crímenes y delitos que los inculpaban. A los ruegos de los vasallos fueron puestos en libertad.

            Posesión del término de Ondara: Alonso de Cardona mandó cavar un hoyo en el suelo, fuera de la ciudad de Ondara, y esparció la tierra según su voluntad, también cogió de los árboles los frutos que quiso.

            Posesión de la población y del castillo de Ondara: El señor acompañado por los testigos, el notario y el consejo general paseó por la ciudad de Ondara hasta llegar al castillo y casa señorial. La puerta del castillo estaba cerrada y Alonso de Cardona preguntó quién tenía la llave, a continuación, Saubat Duart, representante del señor en Ondara, le dio la llave y Alonso de Cardona abrió y entró en el castillo y paseó por el patio y subió por la escalera y paseó por el comedor, por la sala, la entreplanta, y las cámaras, y subió hasta el tejado del castillo. Al volver a la puerta le dio las llaves a Saubat Duart quien aceptó la guardia del castillo de Ondara y la administración del señorío en nombre de Alonso de Cardona. Saubat Duart, señor de Mira-rosa, era lugarteniente de los Cardona desde tiempos de Juan de Cardona y el nuevo señor Alonso el confirma en su cargo el día antes de la toma de posesión.

            Testigos: Los testigos acompañaron a Alonso de Cardona en toda la ceremonia y, según estaba establecido fueron dos cristianos y dos musulmanes en atención a las dos comunidades de Ondara. Los hermanos, Juanoto y Perot Martorell, caballeros vecinos de Valencia, estuvieron en representación de los cristianos y por parte de los musulmanes estuvieran Mahomat Tamaret, de la alquería de Mirafloro y Mahomat Godden, de la alquería de Mira-rosa. Alquerías muy próximas a Ondara y donde además Saubat Duart tenía relaciones por ser también el señor de Mira-rosa (SESER. 2010, XXIX, 60-64).

                                                          

BIBLIOGRAFÍA

BETXÍ, revista d´informació local, nº 39, octubre 2014, Especial Palau-Castell, Betxí Cultural, Ajuntament de Betxí.

FERRANDIS IRLES, Manuel (1903): Noticias históricas de Bechí, Castellón, Ayer y Hoy nº 43-44.

MESADO i GIMENO, Xavier-NEBOT i GARCIA, Ferran (2010): L´inventari d´en Sanç Roís de Liori Vescomte de Gallano, Betxí, Associació d´Amics del Palau de Betxí.

SESER PÉREZ, Rosa (2010): La presa de possesió de la senyoria d´Ondara de l´any 1502. Problemes senyorials i aportacions a la demografia i onomàstica d´Ondara, Pedreguer, AGUAITS nº 29, pags 53-72.


[1]  El valle de Seta abarcaba los lugares de Balones, Benimasot, Tollos, Quatretondeta, Capaimona y Costurera. El valle de Travadell abarcaba los lugares de Millena, Albarcar, Benimarfull y Benillup. Los dos valles en la comarca del condado de Conceitana en el norte de la provincia de Alicante.

[2]  Los valles de Guadalest y Confrides lo conformaban los pueblos de Benimantell, Castillo de Guadalest, Beniardá, Benifató, Confrides y Abdet, todos ellos situados al norte y en el interior de la provincia de Alicante, en la comarca de la Marina Alta.

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