Error
  • Error de carga de datos de alimentación
  • Error de carga de datos de alimentación
Viernes, 15 Marzo 2013 19:25

El 15M

Escrito por  Javier Méndez-Vigo
Valora este artículo
(4 votos)

El 15M, un Movimiento Social que tomó las calles del Reino de España, supuso un “altavoz” para una nueva generación que realiza su entrada en la política. Y aunque no es la primera que lo hace a espalda de Partidos y organizaciones sindicales, sí que puede ser la primera que entra de forma “indignada”. Un Movimiento que lo hace desde la base y dando la palabra a los excluidos

Movimiento que intenta recuperar un espacio público -el espacio público del demos- arrebatado por la burocracia y la corrupción. Pero no podemos olvidar que no nace de la nada. Dicho Movimiento tiene su origen, que no es el que pretende los medias y que puede expresarse en las siguientes palabras del libro de Stéphane Hessel: “yo les digo a los jóvenes: buscad un poco, encontraréis. La peor actitud es la  indiferencia, decir  “paso de todo”, ya me las apaño”. Si os comportáis así, perdéis uno de los componentes esenciales al hombre. Uno de los componentes indispensables: la facultad de indignación y el compromiso que sigue”. Este halo de pesimismo y reformismo que recorre la cita ha calado (en los medias). Pero el pesimismo no existe más que en las mentes de los posibilistas y reformistas que no ven más allá de sus narices. ¿Fue indiferente esa juventud que en la Transición fue traicionada por el reformismo socialdemócrata y eurocomunista mediante la “austeridad”? ¿Fue indiferente aquella juventud que echó al cubo de la basura  el Plan de Empleo Juvenil (PEJ) y que triunfó el 14D en la Huelga General de 1988? ¿Fue indiferente la juventud cuando salió a la calle en el movimiento antiguerra (uno de los movimientos más masivos) durante el gobierno de Aznar y que con su triunfo consiguió que el siguiente gobierno (de ZP) nos sacara de Irak. La juventud, como el movimiento obrero es un “ángel caído” que siempre se levanta…

El Movimiento del 15M tiene su propia historia. Es lo que trata de enseñarnos - con un lenguaje claro y distinto- el libro que tenemos en nuestras manos. Un Movimiento que se engarza en el movimiento internacional de lo que ha venido a conocerse como el de Primavera (siguiendo a la Primavera árabe). Ya al inicio del libro los autores conectan el movimiento con dos acontecimientos: la crisis financiera, y el desprestigio de la democracia. Una crisis que les lleva a criticar el papel de la Unión Europea entre otras cosas porque dicha unificación se realiza con un claro vencedor -la burguesía europea- y al mismo tiempo sólo es la unificación económica basada en una moneda única: “El euro ha actuado como dispositivo de control salarial y del gasto público dejando sin margen de maniobra a los países con menores niveles de productividad para devaluar la moneda. Ha sido un instrumento utilizado por Alemania, fuerte en tecnología y en productividad, para convertirse en la principal potencia exportadora de la zona euro”.

Se produce con lo dicho un “golpe financiero” que quita la autoridad a los Bancos Nacionales y por consiguiente a los Estados. La Política se realiza en otro lado, o mejor dicho “nuestra política parlamentaria” se supedita a lo que se acuerde en Bruselas y a lo que “obligue” el BCE. Lo cual supone cesión de soberanía y a la larga, como así ha sido un recorte de derechos; en principio económicos y sociales, pero si hace falta también los políticos. En última instancia, derrotar al movimiento obrero a nivel internacional. Como bien afirman los autores: “Las democracias parlamentarias se han convertido en  “Estado de derechos oligárquicos” como afirma Jacques Rancière, donde una minoría profesionalizada y supeditada al poder económico monopoliza la representación política y excluye de facto de la participación política a la mayoría, aunque sigue sacando su legitimidad formal de ella a través del sufragio electoral y las victorias electorales”.

 El Movimiento 15M aparece en plena crisis, cuando Grecia ya ha sido visitada por la troika y los “hombres de negro”. Pero no hay que olvidar que su antecedente directo se encuentra en la lucha de la Juventud Universitaria contra los planes de Bolonia. De aquella lucha sale un Plataforma con verdadero contenido de clase: Jóvenes Sin Futuro (Sin casa, sin curro, sin pensión). Una plataforma que tiene su primer bautizo político en la HG del 29S dentro de un contexto de lucha “contra la salida capitalista de la crisis”. Por eso mismo el “9S dejó un regusto amargo en las bases de los sindicatos como en el movimiento en general, ya que a pesar del triunfo hubo una dejación. Las burocracias de los dos sindicatos de clase (CCOO/UGT) al día siguiente ya estaban negociando la Reforma Laboral (del último gobierno de ZP). Una reforma que dejó al movimiento obrero bajos las bridas de un capitalismo senil español. Una reforma que profundizaba la explotación del pueblo trabajador, que afianzaba el trabajo precario y la flexibilidad laboral. Luego vendría la Reforma de las pensiones.

Pero aún quedaba el último paso, dicho gobierno dio un giro de 180% e hincó las rodillas ante las exigencias del FMI y de la UE, pasando de políticas socialdemócratas a aceptar las recetas neoliberales y pactar una “Reforma constitucional” con el PP.

Estaban echados los cimientos para la rebelión cívica”. Había que recuperar el espacio público. Y en esto consistió la “rebelión de los indignados”. A nivel Internacional los autores engarzan el 15M con la “Primavera árabe” cuyo estallido fue el suicidio a lo bonzo de un parado en Túnez: “la ola revolucionaria que prendió Túnez y que recorrió todo el mundo árabe y que desencadenó el nuevo ciclo, tiene entre sus razones de fondo el impacto prolongado de tres décadas de neoliberalismo y el cansancio ante la represión y el dominio de regímenes corruptos, en un escenario de ausencia de perspectivas de futuro para la juventud y de dificultades para la supervivencia cotidiana de amplios sectores de la población, golpeados por el paro y el aumento de las materias primas alimentarias en el 2008”. Palabras que se refieren a Túnez y al Mundo árabe, pero que cada vez nos suenan más cotidianas y cercanas.

Pero el 15M como todo Movimiento Social tiene sus límites. Para triunfar tiene que salir de los cauces. Es lo que en otra parte he denominado las “dos almas del movimiento”. Algo que se vio en la Manifestación central de Madrid del movimiento.

Dos almas que reconocen los mismos autores del libro cuando teorizan sobre la dignidad de los indignados, sobre todo cuando relatan la idea de la representatividad: “El “No nos representan” constituyó uno de los gritos de guerra del movimiento de mayo-junio en el Estado español. Quizá su consigna más unificadora y la más sentida. La que más expresaba el rechazo visceral hacia un sistema político secuestrado por el poder financiero. Su significado concreto es, sin embargo, muy impreciso y dispar y tiene múltiples acepciones”. Tienen razón en la imprecisión de la consigna ya que como bien dicen algunos  “la naturaleza aborrece el vacío”. Y dicho vacío siempre acaba llenándose (es el problema de la subjetividad y por ende de la dirección). Por otra parte, dicha consigna es lo que ha hecho que muchos militantes honrados y de izquierda o bien no se hayan acercado o al final haya terminado por abandonar el movimiento ya que la famosa consigna: “PP/PSOE la misma mierda son” recuerdan a períodos que muchos creíamos ya pasados o enterrados. Es verdad que la política social-liberal de la dirección del PSOE abre las puertas a la reacción de los cachorros franquistas, pero también es verdad que si se quiere la militancia de la izquierda que vota a ese partido es preciso una alternativa política. Y el ejemplo del mundo árabe nos puede servir. Ya que tanto en Túnez como en Egipto los que han ocupado el vacío ha sido la reacción del islamismo radical.

Libro que abre un debate y que sienta los cimientos por donde deben ir los derroteros hacia un nuevo tipo de democracia, como la que se están desarrollando en los barrios o en las distintas luchas. Pero que ha tener un eje político.

El 15M es un Movimiento Social con dos almas. Y esto se vio claramente el 24J en Madrid. Dos manifestaciones en una: la heterogeneidad, la diferencia dentro de la unidad. El Paseo del Prado recogió al Movimiento heterogéneo con sus consignas, pero hubo un cortejo propio. Por el lado izquierdo del Paseo, ocupando por tanto toda la calzada, comenzó a caminar el cortejo Anticapitalista, con su propia pancarta y su propia organización. Allí encontramos a la generación del Mayo 68 y de la Transición, junto a una nueva generación como los compañeros de Zaragoza o los compañeros de IA bajo la misma pancarta: “En contra de la dictadura de los Mercados”. Mientras en el centro del Paseo iba el cortejo interclasista con consignas confusas

De todas formas los autores enseñan el camino abierto por la lucha y por el movimiento. Un camino que puede tener varias direcciones, pero los autores atisban cual es el camino: la unión de todas las luchas desde la horizontalidad democrática del movimiento que permitan la constitución de un Internacionalismo para el Siglo XXI.

Modificado por última vez en Lunes, 18 Marzo 2013 16:19

Deja un comentario

Noticias económicas

Noticias Conciertos