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Viernes, 13 Septiembre 2013 12:23

George Alexander Louis, Príncipe de Cambridge.

Escrito por  Κασσάνδρα
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¿Por qué españoles e ingleses divergimos en la visión de nuestras respectivas monarquías?

El nacimiento del hijo del príncipe Guillermo y la duquesa de Cambridge, Kate Middleton, ha generado este verano un auténtico revuelo mediático en torno al tercer heredero al trono, el futuro rey del Reino Unido. Una trascendencia que dudo tenga precedentes en la monarquía española.

Qué responderías si te preguntaran qué acontecimiento histórico se dio el 22 de julio de 2013? Ni idea, ¿no? Si vives en Reino Unido sabrás que ese día nació el tercer heredero al trono de la monarquía británica. The royal baby! George Alexander Louis. El príncipe de Cambridge.

Tu nivel de asombro variará según la longevidad de tu estancia en el país. Si llevas 3 meses como yo… el nivel será máximo.

No es necesario decir que existen algunas diferencias socioculturales entre españoles e ingleses, en aspectos como la comida, la organización de todo tipo de colas, la conducción y circulación viaria (un punto a tener en cuenta a tu llegada a Londres… si no quieres que te atropellen).

Pero, la Monarquía es el gran contraste entre españoles e ingleses (obviemos el conflicto con Gibraltar, digno de otro artículo monotemático).

Mientras que el origen de la monarquía española se sitúa en el siglo XV, tras la unión de Isabel I de Castilla y Fernando II de Aragón, los Reyes Católicos, el origen de la monarquía británica lo encontramos en el siglo XI, cuando Guillermo, el duque de Normandía, conquistó Inglaterra.

Además, durante el siglo XX, la corona española ha sido muy inestable, interrumpida en tres ocasiones: Primera República (1873–1874), Segunda República y Guerra Civil (1931–1939) y dictadura franquista (1939–1975). Y actualmente se está viendo afectada por una trama de “corrupción”, el caso Nóos (o el caso Urdangarín).

Sin embargo, la británica ha sido sólida en los últimos años y ha generado un auténtico respeto en la población de Reino Unido -que ve en la Monarquía el punto de unión de su cultura, su territorio, sus tradiciones-.

Cabe recordar que Isabel II acaba de cumplir 60 años como monarca y, a pesar de los años oscuros vividos tras el divorcio del príncipe Carlos y Lady Di y el posterior fallecimiento de ésta, el pueblo inglés se siente orgulloso de su Corona.

Hasta el punto de que el nacimiento del heredero, el tercero en ascensión al trono, colapsó todos los informativos televisivos y sacó a la gente a la calle sin importar lo mucho o poco que lloviera. Miles de personas se acercaron al Buckingham Palace para ver un papel (sí, ¡un papel!), básicamente para leer lo que ya sabían, que el royal baby ya estaba en el mundo.

Y en el día de su presentación oficial ante las cámaras, las familias británicas observaban desde su televisor “a su futuro rey”, incluso sabiendo que muchos de ellos no lo verán reinar, para ellos es “el futuro rey del Reino Unido” y eso es importante.

Cuando se tiene la suerte de vivir con británicos, uno aprecia las diferentes visiones respecto a la institución que tenemos en España y que tienen en Gran Bretaña. Y, después de ver como una madre de familia, asistente personal y apasionada por Londres lloraba ante el televisor al ver al hijo de Guillermo de Inglaterra y Kate Middleton solo pude constatar que… somos diferentes.

La cultura británica se ha constituido entorno a la Corona, entorno a la reina y sus sucesores, que son admirados por gran parte de la sociedad. Sin embargo, la cultura española no tiene a la Monarquía como un pilar de referencia y existe una gran división social en torno a su papel en España y la necesidad o no de mantener esta forma de Estado en lugar de instaurar una República.

Y es evidente que la crisis económica actual, unida al escándalo propiciado por el caso Nóos, potencia una tendencia social hacia un sistema republicano en lugar de monárquico.

Al fin y al cabo, hablamos de diferentes contextos históricos, y cada acontecimiento vivido en España y Reino Unido ha determinado el apego de la ciudadanía a la Corona o la importancia política y social que le damos.

Por eso, no juzgo el espectáculo mediático generado a raíz del nacimiento de George (hay un bebé detrás de la figura histórica que representa). De hecho, me fascina comprobar las diferentes visiones que tenemos españoles e ingleses en torno a la institución. Sobre todo, porque si analizamos el por qué siempre encontraremos hechos históricos que nos den las respuestas.

Sin embargo, no quiero finalizar este artículo sin hacer mención a la excelente intervención del príncipe Felipe en Buenos Aires, en la presentación de la candidatura de Madrid a los Juegos Olímpicos de 2020. Madrid cayó en primera ronda, pero la figura del príncipe salió reforzada ya que demostró lo que, por desgracia, no han mostrado los políticos al frente de esta candidatura: conocimiento de los idiomas olímpicos, buena oratoria, sólidos argumentos e ilusión.

El tipo de representación política y social que ejercen los miembros de una Monarquía y su capacidad de llegar a los ciudadanos son aspectos que determinan la imagen pública de la institución. No obstante, la construcción de una imagen y, en concreto, de la imagen de la Corona, requiere un plazo de tiempo largo, años. Por eso, siempre el retorno a lo acontecido en el pasado y el análisis estructural de los acontecimientos históricos nos explican la opinión social sobre la Monarquía.

Modificado por última vez en Viernes, 13 Septiembre 2013 12:25

4 comentarios

  • Enlace al Comentario 44 Parnell Square, Dublín. Viernes, 20 Septiembre 2013 15:54 publicado por 44 Parnell Square, Dublín.

    Li recomane que es done una volteta pel que vostè diu "UK", apreciarà que el sentiment cap a la corona és igual que el que podem trobar a Euskal Herria o als Països Catalans cap als borbons.
    Salga de London...

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  • Enlace al Comentario Κασσάνδρα Lunes, 16 Septiembre 2013 12:17 publicado por Κασσάνδρα

    Ni pretendía ser una lección de historia, ni hacer humor. Simplemente reflejar la realidad social que se vive en Londres y tratar de entender porqué es ésa realidad y no otra, todo desde una visión subjetiva. Mis más sinceras disculpas para el círculo de intelectuales e historiadores que se haya podido ver ofendido (aunque no entiendo por qué). Y esta sección no está dedicada a informar al público, ni formar opinión pública. Sé perfectamente lo que es la ética profesional, en qué espacio estoy escribiendo y qué tipo de piezas puedo redactar. Por eso, no se ofendan si no comparten mi punto de vista u opinión, que son formados desde mi experiencia, convivencia y entrevistas a ciudadanos británicos, sin más intención que expresar un pensamiento libre.

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  • Enlace al Comentario Filliphe The Preparao  Quiero ser tu Tampax... Domingo, 15 Septiembre 2013 19:06 publicado por Filliphe The Preparao Quiero ser tu Tampax...

    Sr. Marchena; Gracias por su clase magistral de historia, pero creo que debe darse cuenta que esta es la sección de humor tan demandada por ciertos círculos tabernarios, y si, hemos de reconocer que el listón lo han dejado muy alto, insuperable diría yo.
    Mis más efusivas felicitaciones. Al humorista y al historiador.

    Juntos por una sonrisa al dia.

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  • Enlace al Comentario Agapito Marchena Domingo, 15 Septiembre 2013 15:30 publicado por Agapito Marchena

    Un poco de Historia para comprender:
    Por supuesto que hay diferencias entre Inglaterra y España. La fundamental: la Revolución Inglesa fue la primera en cortar la cabeza a su monarca, ya que aquél no quiso responder ante la "soberanía parlamentaria". Desde entonces la monarquía inglesa siempre ha respondido a su pueblo (incluso en la 2ª Guerra Mundial). Además fue a la primera monarquia a la que el pueblo le arrancó los "Bill of Right".
    Otra cosa muy distinta ha sido la monarquía Borbónica en España, que siempre estuvo contra el pueblo y contra las libertades. Recordemos simplemente el siglo XX. En 1931 Alfonso XIII abdicó después de unas Elecciones Municipales en la que se instauró la 2ª República. El monarca se fue a Italia y desde allí financió el golpe de los facciosos que se levantaron contra una República Legítima y Legal. Luego en la década de los 40 el Dictador quiso "restaurar" la monarquía, pero Don Juan de Borbón había firmado con la oposición el Pacto de Munich para la libertad. Ante esto el Dictador pidió educar al heredero de D. Juan al que educó en los Principio del Movimiento Nacional. Ya en la década de los 60 el Dictador un buen día en las Cortes Franquistas presentó al heredero en sociedad y pronunció aquella frase tan especial: "Lo llevaré siempre detrás y lo iré metiendo poco a poco" (De ahí que por aquella época al heredero se llamara el Supositorio). Luego vino la mal llamada Transición, que realidad fue un gran cuento. Se nos vendió una Constitución, donde la izquierda (PSOE/PCE) se bajaron los calzones y aceptaron la Unidad de la Patria, la Monarquía y declararon inviolable la figura del Monarca. Una gran diferencia.
    Los borbones nunca fue la monarquía del pueblo, si lo fue acaso, de las élites y de aquellos partidos que se bajaron los pantalones por un trozo de la tarta.... Si quereis continuamos contando la Historia real y no la que nos venden los "Medias" españoles. Y en esto consiste uno de los "Principios Deontológicos" de la profesión periodística. La ética no sólo se debe exigir a los políticos, sino a CUALQUIER PROFESIÓN que tenga algo que ver con el Servicio Público...

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