Error
  • Error de carga de datos de alimentación
  • Error de carga de datos de alimentación
Miércoles, 25 Febrero 2015 19:26

Siempre he vivido por amor y placer

Escrito por  Κασσάνδρα
Valora este artículo
(0 votos)

Y quizá por eso dicen que Mata Hari vivió peligrosamente

No quiso que le taparan los ojos, ella nunca tuvo pudor o prejuicios, tampoco miedo. Y así, el 15 de Octubre de 1917, Mata Hari fue ejecutada tras haber sido acusada de espionaje.

Margaretha Geertruida Zelle, ése era su verdadero nombre, nació en un pequeño pueblo holandés llamado Leeuwarden en el año 1876. Con 16 años fue acusada de flirtear con su profesor y a los 19, tras ver un anuncio en el periódico en el que se buscaba mujer para el Capitán Rudolf MacLeod, envió su fotografía y consiguió –tal y como deseaba- casarse con él, 21 años mayor que ella.

Su matrimonio fue su pasaporte hacia una nueva vida, la que ella decidió que quería vivir, en la que el sexo, los hombres y los lujos serían sus pasiones.

No obstante, a pesar de que el matrimonio fue un desastre desde el principio, Margaretha y Rudolf tuvieron dos hijos, con los que se trasladaron a Indonesia  tras el cambio de destinación del capitán holandés.

Allí todo empeoró, Margaretha se convirtió pronto en el símbolo de deseo de los hombres y la envidia de las mujeres. Pero, lo terrible fue la muerte de su hijo, que se dice fue envenenado por la niñera. Su muerte, sin embargo, no fue denunciada ante las autoridades.

La pérdida de su hijo marcó un punto de inflexión en su relación, ambos se acusaron mutuamente de su muerte y tras la retirada del capitán de las tropas volvieron a Holanda, donde se separaron. MacLeod hizo saber a la población local que él no costearía más los caprichos de su mujer, motivo por el cual Margaretha inició una nueva y definitiva etapa en su vida, convirtió su pasión por los hombres y la seducción en su forma de ganarse la vida.

En 1905, Margaretha se marchó a París, donde inició su carrera como bailarina y cortesana, llamándose en un primer momento Lady MacLeod, nombre artístico que cambió pronto por Mata Hari que en indonesio significa “el sol/ojo del día”. Su atractivo, sus danzas orientales y sus apariciones semidesnuda labraron una exitosa carrera en los años previos a la Primera Guerra Mundial.

De modo que comenzó a viajar por Europa y llevó sus actuaciones por distintas ciudades hasta que en 1914 firmó un contrato de 6 meses para bailar en Berlín. Sin embargo, la guerra estalló en agosto de ese mismo año y Mata Hari decidió volver a Holanda donde encontró refugio bajo un viejo amante y donde fue visitada por Karl Kroemer, cónsul alemán, quien le dio una suma de dinero a cambio de que ella le consiguiera información en su próximo viaje a Francia. Según el académico americano Pat Shipman, quien ha escrito sobre la vida de esta intrigante e interesante mujer, ella nunca tuvo intención de espiar a Francia, simplemente aceptó el dinero pero no tomó en serio la tarea que se le adjudicaba.

Siendo, sin saberlo, vigilada por la inteligencia inglesa y francesa, Mata Hari viajó a Francia y allí se enamoró de un militar ruso, Vladimir de Masloff, 20 años más joven que ella. Él tuvo que ir al frente a luchar y ella utilizó sus poderosas armas de mujer para conseguir ir a verlo. Para ello, aceptó la oferta del jefe de la inteligencia francesa, Georges Ladoux, de conseguir información para Francia.

Y, fue así, en uno de sus tantos viajes, en esta ocasión con destino Bélgica, cuando fue retenida en España y tras servirse de sus contactos alemanes para ser liberada, fue consecuentemente detenida y acusada en Francia de doble espionaje. “Una cortesana, lo admito. Pero espía, nunca. Siempre he vivido por amor y placer.” Mata Hari aseguró tras su detención. Y, por eso, quienes la conocieron, aseguran que vivió peligrosamente.

Dedico este artículo a todas esas mujeres que, acertada o equivocadamente, se dejan llevar por sus instintos, luchan por lo que quieren, viven sin miedo y rompen tapujos.

Deja un comentario

Noticias económicas

Noticias Conciertos